Tegucigalpa, Honduras.- Cada 15 de febrero el mundo detiene el paso para mirar de frente una realidad que duele, pero que también inspira: el Día Internacional del Cáncer Infantil, una fecha que impulsa la conciencia, el diagnóstico temprano además del acceso oportuno a tratamiento como pilares para salvar vidas.
El cáncer infantil representa la segunda causa de muerte en niños mayores de un año en numerosos países, solo superado por accidentes. Sin embargo, la historia no está escrita en fatalidad. En las últimas décadas, los avances médicos han transformado el pronóstico de miles de familias. Hace 30 años, patologías como la leucemia aguda eran casi una sentencia definitiva; hoy, la sobrevida a cinco años supera el 70 % en múltiples casos, cifra que en naciones de altos ingresos rebasa el 80 %.
Datos de la Organización Panamericana de la Salud revelan que cada año cerca de 400 mil niños además de adolescentes entre 0 a 19 años reciben un diagnóstico oncológico. Las leucemias, los tumores cerebrales, los linfomas, así como tumores sólidos como el neuroblastoma o el tumor de Wilms, encabezan la lista.
El contraste global es contundente: en países de ingresos bajos además de medianos, la tasa de curación es menor al 30 %. Las razones incluyen diagnósticos tardíos, limitaciones en medicamentos oncológicos, abandono terapéutico además de barreras estructurales en sistemas de salud. Allí radica el desafío ético de nuestra generación: cerrar la brecha de inequidad.
Especialistas subrayan que el cáncer infantil no es prevenible, pero sí es posible mejorar su pronóstico con detección temprana. Una historia clínica minuciosa, un examen físico completo además de la escucha activa ante señales inusuales pueden marcar la diferencia entre la incertidumbre prolongada o una intervención a tiempo.
En Honduras, el Hospital de Especialidades del IHSS fortalece su Servicio de Oncología Pediátrica, brindando atención integral desde el diagnóstico hasta el seguimiento continuo. En articulación con el equipo multidisciplinario de Hemato-Oncología del Hospital Escuela, se aplican protocolos actualizados bajo estándares internacionales, consolidando un modelo de atención seguro además de humanizado.
Este esfuerzo conjunto reafirma el compromiso institucional con la equidad en salud, el acceso a terapias especializadas además del acompañamiento permanente a las familias. Invertir en diagnóstico oportuno no solo salva vidas: devuelve infancia, sueños además de futuro.
Hoy, más que una fecha simbólica, el 15 de febrero interpela a la sociedad entera. Porque detrás de cada estadística existe un rostro, una sonrisa abierta al mañana, un derecho irrenunciable a vivir con dignidad. Redacción Wendoly V.V.
