Silencio ministerial marca epílogo del relevo presidencialSilencio ministerial marca epílogo del relevo presidencial

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Honduras atraviesa un cierre de gobierno atípico y opaco. Tras la derrota electoral del oficialismo, el gabinete de Xiomara Castro entró en una fase de repliegue casi total, dejando a la vista un vacío de liderazgo comunicacional justo cuando el país se prepara para el relevo hacia la administración de Nasry Asfura.

A diferencia de transiciones anteriores, la mayoría de ministros optó por desaparecer. Las cuentas oficiales quedaron inactivas, las conferencias se suspendieron y los balances de gestión no llegaron. La escena contrasta con una ciudadanía que exige claridad, transparencia y explicaciones finales sobre decisiones adoptadas en los últimos meses.

Las ausencias más sensibles se registran en Seguridad y Salud, dos carteras determinantes en la actual multicrisis nacional. El ministro Gustavo Sánchez reapareció brevemente sin anuncios sustantivos, mientras su gestión queda marcada por la prórroga reiterada del estado de excepción y por cuestionamientos sobre resultados reales en materia de seguridad.

En Salud, la salida de Carla Paredes dejó decisiones millonarias pendientes de explicación, especialmente la contratación directa de equipos médicos desde el IHSS, una institución históricamente golpeada por escándalos de corrupción.

Otros ministerios, como Trabajo, Educación, Ambiente y Desarrollo Social, cerraron su gestión sin responder por compromisos incumplidos, entre ellos la instalación de la mesa del salario mínimo y el pago de obligaciones laborales atrasadas.

La transición fue concentrada en un pequeño círculo de funcionarios, mientras el resto del gabinete desapareció del debate público. El último Consejo de Ministros se desarrolló lejos de cámaras y micrófonos, reforzando la imagen de un Ejecutivo replegado y sin vocería colectiva.

Algunos ministros asumieron el costo político y dieron la cara, informando sobre deudas, proyectos inconclusos y limitaciones financieras. Pero el patrón dominante fue otro: silencio, evasión y retiro anticipado.

En términos políticos, el mensaje es claro. Un gobierno que se despide sin explicar deja un precedente incómodo para la institucionalidad democrática. El silencio del gabinete no es casual: es una decisión política que marcará el legado final de la administración Castro. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

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