Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – La juramentación provisional de Tomás Zambrano como presidente del Congreso Nacional redefine el mapa político del Legislativo y abre un nuevo ciclo de control parlamentario tras una elección construida sobre acuerdos transversales, divisiones internas y cálculos estratégicos. Con 87 votos, el diputado nacionalista asumió el mando en una sesión que, aunque extensa y retrasada, terminó sin confrontación abierta.
Durante casi doce horas, el pleno permaneció en pausa mientras las bancadas negociaban. Dos convocatorias fallidas y una larga espera evidenciaron que el principal obstáculo no estaba en la oposición, sino en las diferencias internas del liberalismo, que finalmente se resolvieron mediante un pacto que permitió destrabar la votación.
El respaldo decisivo vino de un sector liberal liderado por Jorge Cálix, quien defendió públicamente su apoyo como una decisión para preservar la gobernabilidad, evitar episodios de violencia legislativa y avanzar en reformas, especialmente electorales. Su postura generó críticas internas, pero también consolidó una mayoría suficiente para elegir la junta provisional.
La estructura inicial del Congreso queda integrada por Godofredo Fajardo como vicepresidente y Carlos Ledesma como secretario, a la espera de la ratificación del resto de la directiva. Más allá de los nombres, lo relevante es el mensaje político: el Congreso vuelve a sesionar con reglas claras y un liderazgo que promete orden, disciplina y productividad.
El ambiente interno contrastó con el pasado reciente. La sesión avanzó en calma, con un resguardo policial visible pero sin incidentes, reflejando un cambio de dinámica tras años de confrontación bajo la gestión anterior. La bancada de Libre optó por una oposición declarada pero moderada, mientras defendía la narrativa oficialista y exigía transparencia.
Al tomar la palabra, Zambrano fue directo: diálogo, respeto institucional y trabajo inmediato. Convocó a la elección de la directiva en propiedad y advirtió sanciones económicas por ausencias, una señal clara de que busca imponer control interno desde el primer día.
Con esta movida, el Congreso entra en una fase de transición política donde los acuerdos serán puestos a prueba rápidamente. La ciudadanía observará si este nuevo liderazgo logra romper el estancamiento, aprobar iniciativas clave y devolverle al Legislativo un rol activo en la gobernabilidad nacional. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

