Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – En un instante cargado de emoción colectiva, la presidenta Xiomara Castro de Zelaya protagonizó un diálogo que ya resuena con fuerza en la conciencia nacional. Durante una actividad pública, un ciudadano hondureño, visiblemente afectado, se acercó entre lágrimas para hacerle una súplica directa: “No se vaya, por favor”.
La escena, espontánea y humana, detuvo el protocolo. La mandataria escuchó con atención, miró al ciudadano y respondió con un mensaje que mezcló firmeza democrática, cercanía social y profundo respeto institucional.
“Quienes votaron por mí, votaron por cuatro años. El 27 de enero cumplo los cuatro años y soy obediente a la voluntad del pueblo y la Constitución”, expresó Castro, dejando claro su compromiso con el marco legal que rige la República.
Antes de retomar su camino, la presidenta selló el momento con palabras que despertaron esperanza y generaron miles de reacciones en redes sociales: “Vamos a volver, no te preocupes”. La frase, breve pero poderosa, se convirtió en un símbolo de conexión emocional entre liderazgo y ciudadanía.
El video del intercambio se viralizó rápidamente, amplificando el impacto del mensaje en plataformas digitales y reforzando la percepción de un vínculo directo entre el gobierno y sectores populares. Analistas destacan que el gesto proyecta respeto por la alternancia en el poder, al tiempo que deja abierta la puerta a futuros escenarios políticos dentro de la legalidad.
Conforme a la Constitución de la República de Honduras, Xiomara Castro entregará la banda presidencial el 27 de enero de 2026, al concluir su mandato iniciado en enero de 2022. El episodio no solo refleja un momento emotivo, sino también una narrativa política que conecta con la memoria, la expectativa y el debate ciudadano en la era digital. Redacción Wendoly V.V.
