Asfura asume poder con agenda de máxima urgenciaAsfura asume poder con agenda de máxima urgencia

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.ComHonduras inicia hoy una nueva etapa política con la juramentación de Nasry Asfura, un mandatario que asume el poder bajo un esquema inédito de sobriedad, secretismo y concentración de decisiones estratégicas desde su primer día.

El acto de investidura, lejos de los escenarios multitudinarios del pasado, se desarrolla en el Congreso Nacional, un espacio que simboliza el control institucional que el nuevo gobierno busca ejercer en un país marcado por crisis fiscal, desgaste social y desconfianza ciudadana.

Asfura llega a la presidencia tras una elección cerrada, en la que derrotó al liberal Salvador Nasralla, en un proceso que los analistas interpretan como un mandato para restaurar el orden, frenar los excesos de poder y reconectar al país con la inversión extranjera.

La ausencia de la presidenta saliente, Xiomara Castro, marca un precedente político. No habrá saludo protocolario ni entrega de la banda presidencial, consolidando una transición fría, cargada de simbolismo y lectura política dentro y fuera del país.

El juramento será recibido por el presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, ante una audiencia limitada y con restricciones sin precedentes a la prensa, lo que confirma que el nuevo mandatario privilegia orden, control y mensajes cerrados por encima de la exposición mediática.

Desde sus primeras horas, Asfura activa una agenda de choque. En materia económica, planea reducir drásticamente el tamaño del Estado, cerrar decenas de dependencias públicas y aliviar la presión fiscal. En paralelo, impulsa reformas para generar empleo, atraer inversión y dinamizar las zonas industriales del país.

En salud, uno de los temas más sensibles, el nuevo gobierno avanza hacia alianzas con clínicas privadas, con el objetivo de reducir la mora quirúrgica y responder a una crisis que se ha prolongado por años. La medida cuenta con respaldo legislativo y se perfila como una de las primeras pruebas de gobernabilidad.

En el plano político e institucional, Asfura deberá decidir si impulsa la CICIH, esclarecer el manejo de la Tasa de Seguridad, revisar la conducción de las Fuerzas Armadas y redefinir la política internacional, especialmente el vínculo con Asia, una decisión que podría reorientar la cooperación internacional.

El nuevo presidente asume con un discurso de austeridad, pero con una agenda cargada de decisiones complejas. La ciudadanía observa con atención si el estilo sobrio se traduce en resultados concretos o si el desgaste político llegará antes de lo esperado. El mandato arranca hoy. El margen de error es mínimo. El país espera hechos. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!