Tegucigalpa, Honduras.- En una ceremonia cargada de expectativas y retos, el presidente de la República, Nasry Asfura, juramentó al doctor en Economía Roberto Lagos como nuevo presidente del Banco Central de Honduras (BCH). Este nombramiento, que llega en un contexto de presiones económicas y alta demanda de reformas estructurales, ha generado un gran eco en diversos sectores.
Lagos, quien se destacó como crítico del manejo económico del anterior gobierno, tiene ahora la misión de transformar sus ideas técnicas en acciones concretas que impacten de manera positiva la economía del país. Con un perfil académico envidiable, que incluye su labor como catedrático en la prestigiosa Universidad de Duke y experiencia en organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, Lagos es considerado una figura clave para restaurar la estabilidad financiera y monetaria de Honduras.
El sector financiero observa con gran interés su estrategia frente a desafíos como la inflación, el control fiscal y la recuperación económica. A pesar de las críticas que han rodeado su nombramiento, muchos coinciden en que su formación sólida y su amplia experiencia internacional son factores determinantes para encaminar al BCH hacia un futuro de credibilidad y confianza.
Con la vista puesta en los mercados internacionales y en la ciudadanía, los ojos de Honduras ahora se posan sobre el liderazgo de Roberto Lagos, esperando respuestas concretas que aborden las necesidades de un país que enfrenta tanto presiones internas como externas. Su capacidad para navegar estas aguas será la prueba definitiva de su capacidad técnica y de su compromiso con el desarrollo económico del país. Redacción Laura Valladares.
