Tegucigalpa, Honduras.- El debate sobre nepotismo, mérito profesional más transparencia pública toma fuerza tras declaraciones del titular de la Secretaría de Infraestructura Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, quien salió al paso ante críticas por la designación de su hermano Andrés Ehrler como ministro de Turismo. El funcionario marcó postura con frase directa: el cargo responde a capacidad, no a lazo familiar.

El señalamiento surgió desde sectores opositores, donde se cuestiona posible influencia de apellidos en el nuevo gabinete. Sin embargo, Ehrler afirmó que la trayectoria de Andrés dentro del rubro turístico respalda la decisión. Destacó su rol previo como empresario consolidado además de su paso por la Cámara Nacional de Turismo, espacio desde donde —según expuso— impulsó modernización del sector.

Para el titular de la SIT, centrar el análisis solo en parentesco limita la discusión real sobre gestión pública, resultados institucionales además de eficiencia administrativa. Subrayó que cada funcionario deberá responder con desempeño medible, bajo escrutinio social, mediático, técnico. “No se trata de apellido, se trata de capacidad”, expresó, convencido de que la evaluación final recaerá sobre logros concretos.

Desde Casa Presidencial también surgió respaldo. La designada María Antonieta Mejía defendió la conformación del gabinete, rechazando que exista favoritismo directo. Señaló que debe prevalecer la meritocracia, criterio que —según indicó— guiará revisión futura del desempeño de cada titular de cartera. Para Mejía, comparar con prácticas del pasado requiere objetividad, datos, análisis serio.

En medio de un clima de vigilancia ciudadana, este episodio coloca sobre la mesa una discusión clave para la democracia: ¿puede un lazo familiar coexistir con legitimidad profesional sin afectar la confianza pública? La respuesta, según autoridades, se medirá con hechos, no con percepciones. Redacción Wendoly V.V.

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