Tegucigalpa, Honduras.- En un anuncio que coloca a Honduras en el centro del debate sobre integridad pública, el presidente Nasry Asfura confirmó la preparación de un marco legal anticorrupción junto a nuevas autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR), con el fin de reforzar la transparencia estatal en cada nivel de la gestión pública. El planteamiento no solo apunta a normas, sino a un cambio profundo en la conducta ética de funcionarios, sector privado, colectivos sociales, actores políticos, con impacto directo en la vida nacional.Durante su intervención, el mandatario expuso que la futura normativa buscará elevar controles, optimizar procesos, cerrar brechas que han permitido actos irregulares, consolidar una cultura de rendición de cuentas que trascienda el papel. La iniciativa, afirmó, será presentada ante la población, con un enfoque de apertura institucional que fortalezca la confianza ciudadana en las estructuras del Estado.

El mensaje presidencial apeló a un compromiso colectivo: cada acción individual influye en el destino común.
Asfura recordó además su promesa de campaña relacionada con la instalación de la CICIH, en coordinación con el CNA, proceso que —según indicó— se analiza con rigor para asegurar un mecanismo eficaz, adaptado a la realidad nacional. Este punto genera expectativa en amplios sectores que exigen respuestas concretas frente a la corrupción estructural. La posibilidad de articular apoyo internacional con capacidad local coloca el tema en la agenda pública con renovada fuerza.

El jefe de Estado convocó a la ciudadanía, empresa privada, agrupaciones civiles, representantes del Congreso a respaldar este esfuerzo, subrayando que la transformación no depende solo de decretos, sino del ejemplo diario en cada espacio laboral, social, institucional. El discurso, cargado de tono reflexivo, busca conectar con la frustración acumulada, pero también con la esperanza de un rumbo distinto para el país.  Redacción Martha C.C.

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