Tegucigalpa, Honduras.- El presidente Nasry Asfura anunció un giro estructural en el sistema de salud pública, tras declarar emergencia sanitaria nacional, medida que —según afirmó— permitirá una transformación integral en un plazo máximo de dos años. El anuncio se dio durante su llegada a la Basílica de Suyapa, en una fecha cargada de simbolismo espiritual, lo que elevó el tono emocional del mensaje, conectando fe, gestión pública, esperanza colectiva.

El mandatario aseguró asumir control directo del proceso, destacando que supervisará de forma constante al equipo técnico de la Secretaría de Salud. “Conozco la tarea, conozco la ruta, conozco lo que demanda la salud del país”, expresó, subrayando que la decisión responde a una crisis prolongada que mantiene a miles de personas en espera de cirugías, tratamientos, acceso a medicamentos. El decreto, aprobado por el Congreso Nacional, abre paso a un modelo acelerado de inversión, gestión operativa, cobertura hospitalaria.

Uno de los ejes centrales será la creación de un fideicomiso sanitario, administrado por banca nacional, destinado a la compra, aseguramiento, mantenimiento de equipos médicos para hospitales públicos. El mecanismo busca garantizar continuidad operativa, reducir fallas técnicas, elevar capacidad de atención. Bajo esta figura financiera, los recursos tendrán trazabilidad formal, supervisión técnica, controles administrativos que apuntan a reforzar transparencia, eficiencia en la ejecución.

Otro punto clave es la expansión de una red nacional de medicinas, diseñada para acercar fármacos a pacientes de zonas alejadas sin necesidad de traslados extensos. La distribución se realizará mediante farmacias integradas al sistema hospitalario, con cobertura amplia. Además, se implementará un esquema estándar de costos quirúrgicos, con el objetivo de asegurar acceso equitativo a procedimientos como cataratas, hernias, apendicitis, vesícula, sin variaciones entre ciudades principales.

El plan contempla concluir ocho hospitales en construcción, además de modernizar centros existentes como el Hospital Escuela, el Mario Catarino Rivas, el Leonardo Martínez, elevando capacidad instalada, mantenimiento continuo, actualización tecnológica. La meta oficial es construir una red asistencial sólida, capaz de responder a demanda creciente, reducir mora quirúrgica, fortalecer atención especializada.
Asfura subrayó que cada paso será sometido a auditoría interna, externa, con participación de entes como el Ministerio Público, el Tribunal Superior de Cuentas, organismos de sociedad civil. El mensaje apunta a recuperar confianza pública en la gestión sanitaria. La conversación crece en redes sociales, donde la ciudadanía evalúa promesas, exige resultados, comparte testimonios sobre la realidad hospitalaria. El tema escala como foco central de debate nacional, con alto impacto social, político, digital. Redacción Martha C.C.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!