Tegucigalpa, Honduras.- Una revelación sacude el escenario político nacional. El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) expuso datos que colocan al Congreso Nacional (CN) en el centro del debate público tras detallar un manejo presupuestario marcado por opacidad, conflicto institucional e irregularidades durante el período 2022-2026, etapa presidida por Luis Redondo. La cifra supera los 6 mil millones de lempiras, con uso concentrado en sueldos, sin procesos claros de rendición de cuentas

La directora del CNA, Gabriela Castellanos, afirmó que durante cuatro años la sociedad civil buscó ejercer su rol de veeduría ciudadana, un derecho clave para la democracia. Sin embargo, la respuesta del CN cerró puertas con un argumento reiterado: resolver asuntos internos antes de abrir espacios de fiscalización. Según Castellanos, esa apertura nunca llegó, mientras el hemiciclo enfrentaba una crisis estructural desde su inicio.

El primer choque ocurrió en 2022 con la instalación de dos juntas directivas paralelas, hecho que fracturó la legitimidad del poder legislativo. La confrontación escaló hasta episodios de fuerza, generando un precedente de inestabilidad parlamentaria que marcó todo el período. Desde ese punto, sostiene el CNA, comenzó un deterioro progresivo de la transparencia institucional.

Castellanos denunció además un patrón de resistencia a la fiscalización social, acompañado de advertencias contra actores civiles. A su criterio, se consolidó un modelo de gestión caracterizado por abuso de función legislativa, distorsión de normas e incompatibilidad con estándares básicos de transparencia pública. El episodio más delicado, afirmó, se registró el 9 de enero de 2026, cuando se simuló la aprobación de un decreto orientado a invalidar resultados emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

El CNA remarcó que todo ocurrió a la vista pública, sin consecuencias judiciales, lo que para Castellanos evidencia un patrón de inacción institucional. “Cuando un poder del Estado evita resolver su crisis inicial, termina repitiéndola hasta su colapso”, expuso, en una frase que encendió el debate digital.

El señalamiento no solo apunta a cifras, sino al modelo de gobernanza. Para el CNA, el CN perdió su condición de órgano deliberativo previsible, sometido a reglas claras. La exhortación final plantea reconstruir la autoridad legislativa bajo legalidad, transparencia e inclusión ciudadana, advirtiendo que repetir errores puede profundizar la fractura institucional.  Redacción Wendoly V.V.

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