Tegucigalpa, Honduras.- La Cancillería de Honduras, bajo la administración de Castro, enfrenta cuestionamientos tras revelarse la contratación masiva de personal extranjero en sus consulados, situación que según expertos, ha impactado la eficiencia y calidad de los servicios diplomáticos.
La jefa de la diplomacia hondureña, Mireya Agüero, señaló que la proliferación de empleados de diversas nacionalidades en las delegaciones consulares no siempre se traduce en una mejor atención a los ciudadanos, especialmente a los migrantes que residen en el exterior. “El crecimiento de consulados no ha ido de la mano con la calidad de los servicios que deben prestar”, afirmó la canciller.
Durante los últimos cuatro años, organizaciones de migrantes y usuarios del servicio consular han denunciado deficiencias constantes, desde retrasos en trámites hasta abusos en la atención. En Estados Unidos, donde residen más de dos millones de hondureños, una gran parte con estatus migratorio irregular, estas fallas se perciben de manera crítica. La comunidad migrante exige respuestas efectivas y un servicio consular que cumpla la ley y proteja sus derechos.
Especialistas en política exterior aseguran que la sobrecarga de personal extranjero genera estructuras poco eficientes, desviando recursos y afectando directamente a los usuarios que más dependen de la Cancillería. La situación abre un debate sobre la transparencia en contrataciones y la necesidad de ajustar la plantilla a las verdaderas demandas de las delegaciones consulares.
El desafío ahora consiste en equilibrar la presencia internacional con la eficiencia operativa, asegurando que los consulados hondureños cumplan su rol estratégico sin sacrificar la atención a los ciudadanos que más lo necesitan. Redacción Martha C.C.
