Críticas a Godofredo por frenar segunda vuelta tras pactar PODERCríticas a Godofredo por frenar segunda vuelta tras pactar PODER

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Las declaraciones del vicepresidente del Congreso Nacional por el Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH), Godofredo Fajardo, en contra de la segunda vuelta electoral han provocado una reacción inmediata en sectores ciudadanos que lo acusan de incoherencia política y de haber “cambiado de bando” tras asegurar un puesto en la Junta Directiva del Congreso Nacional.

Fajardo argumentó que la segunda vuelta abriría el camino para negociaciones centradas en dinero e impunidad, y no en un plan de país. No obstante, para críticos, el problema de fondo no es la figura electoral, sino el mismo sistema de negociaciones políticas que hoy lo mantiene en una posición privilegiada dentro del Legislativo.

El señalamiento más fuerte es que su postura se interpreta como una defensa del statu quo. Según voces críticas, Fajardo habría optado por alinearse con el poder, sacrificando el reclamo ciudadano por reformas electorales, a cambio de consolidar influencia dentro del Congreso, en un contexto donde los cargos en la Junta Directiva son vistos como piezas clave del control político.

Para estos sectores, la tesis del diputado del PDCH cae por su propio peso: denuncia negociaciones de impunidad en un modelo hipotético, pero guarda silencio sobre los pactos reales que históricamente se han hecho en el Congreso, incluyendo la distribución de cargos, comisiones y espacios de decisión que determinan el rumbo institucional del país.

Además, analistas advierten que una segunda vuelta podría reducir la fragmentación política y obligar a construir mayorías con mayor transparencia frente al electorado, algo que no siempre conviene a los partidos minoritarios que suelen convertirse en fichas de negociación legislativa.

En redes sociales, el debate se intensificó con una lectura dominante: Fajardo no está defendiendo un principio democrático, sino protegiendo un esquema que le garantiza poder, mientras se presenta como opositor de un mecanismo electoral que podría alterar el equilibrio de fuerzas y limitar el peso de las negociaciones tradicionales.

El tema vuelve a colocar en el centro una realidad incómoda: Honduras no enfrenta únicamente el debate de la segunda vuelta, sino el debate de la credibilidad política, donde el ciudadano observa con sospecha a quienes levantan banderas de ética y transparencia, pero han sido beneficiarios directos de acuerdos de cúpula.

En ese clima, la discusión no solo se trata de si la segunda vuelta es buena o mala, sino de quiénes impulsan o bloquean reformas, con qué intereses y desde qué posición de poder. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

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