Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – En un momento decisivo para la infraestructura nacional, el titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, confirmó el envío de los primeros 70 contratos revisados al Congreso Nacional de Honduras con el objetivo de obtener la autorización legal que permita reactivar obras públicas en distintos puntos del país.
La medida marca un punto de inflexión en la agenda de inversión estatal. Según detalló el funcionario, la SIT avanza en la revisión técnica y legal de más de 300 contratos heredados que requieren dictamen formal para continuar su ejecución. “Hemos enviado los primeros 70 ya revisados con dictamen técnico y legal, para que el Congreso tenga a bien darnos la autorización y podamos continuar y reactivar todas estas obras que es importante que se terminen”, subrayó.
El ministro aclaró que no se trató de una paralización absoluta, sino de un proceso administrativo obligatorio tras el cambio de gestión gubernamental. No obstante, el impacto en el ritmo de construcción fue evidente, especialmente ante la falta de flujo financiero que afectó a empresas contratistas.
En respuesta, el Gobierno ejecutó un desembolso estratégico de 1,600 millones de lempiras en los últimos días. La semana anterior se pagaron cerca de 1,500 millones, mientras que recientemente se sumaron 100 millones adicionales, con el fin de saldar deudas pendientes con constructoras. Además, se proyecta liberar 800 millones más antes de finalizar la semana, fortaleciendo así la liquidez del sector.
Esta inyección financiera busca colocar al Estado “medianamente al día” con el sector privado, tras meses de limitaciones presupuestarias. Para las empresas constructoras, el anuncio representa un alivio clave que podría traducirse en reactivación de empleos, dinamización económica regional, ejecución acelerada de proyectos estratégicos.
Con la mirada puesta en cumplir cronogramas establecidos, la SIT asegura que la meta institucional es culminar cada proyecto pendiente. El desafío ahora pasa por la rapidez con que el Congreso otorgue la autorización requerida para que maquinaria, obreros, empresas retomen el ritmo pleno en carreteras, puentes, edificaciones públicas. Redacción Laura .V.
