Tegucigalpa, Honduras.- Una afirmación del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) encendió el debate regional tras sostener que los migrantes hondureños envían 5.8 mil millones de dólares en remesas a su país, recursos que —según la institución— representan una “carga” para la economía estadounidense. La declaración, difundida en canales oficiales, introduce un nuevo ángulo en la discusión sobre migración irregular, impacto económico y política fronteriza.

El mensaje institucional vincula estos flujos financieros con un supuesto deterioro de la prosperidad económica de Estados Unidos, señalando que durante la administración de Joe Biden ingresó de manera irregular el equivalente al 5 % de la población total de Honduras. Bajo esa narrativa, el DHS argumenta que la migración masiva estaría afectando el mercado laboral, el gasto público y el dinamismo interno.

La campaña también subraya que las remesas representan el 27 % del PIB hondureño, un dato que expone la profunda dependencia estructural de la economía nacional respecto a los ingresos enviados desde el exterior. Para millones de familias, esos recursos significan alimento, educación, vivienda, salud, además de sostener el consumo interno que dinamiza comercios y servicios.

En contraste, la publicación asegura que los 5.8 mil millones de dólares “le quitan” ese monto al pueblo estadounidense. Sin embargo, el DHS no detalló la metodología estadística utilizada para sustentar sus cifras ni el cálculo económico que respalda tal afirmación, lo que ha generado interrogantes entre analistas financieros.

El comunicado agrega que, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y de la secretaria Kristi Noem, se implementan medidas para reforzar la seguridad fronteriza y priorizar la prosperidad nacional. Estas declaraciones reavivan un debate sensible que mezcla economía, migración, soberanía, estabilidad social.

En Honduras, economistas recuerdan que las remesas no solo representan un salvavidas para hogares vulnerables, sino que también constituyen un factor clave para la estabilidad macroeconómica, al fortalecer reservas internacionales y sostener el tipo de cambio. Redacción Laura .V.

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