Tegucigalpa, Honduras.- El dolor vuelve a golpear las puertas de decenas de hogares hondureños. Cada cifra encierra un nombre, una historia truncada, una familia sumida en luto. La defensora de los derechos de la mujer, Ana Lucía Pérez, alertó que el país enfrenta un alarmante aumento de feminicidios, situación que exige reforzar sin demora las políticas de prevención, fortalecer la institucionalidad destinada a proteger a las mujeres e impedir que estos crímenes queden en la impunidad.
“Seguimos con este triste conteo, con el luto desgarrador que ninguna familia merece vivir. No importa clase social ni partido político. No debe existir feminicidio, pero si ocurre, no puede quedar impune”, expresó con firmeza, al subrayar que detrás de cada caso hay niñas, niños huérfanos que cargan cicatrices imborrables.
Según el Observatorio de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el país registra 34 asesinatos de mujeres en lo que va del período analizado. No obstante, Pérez indicó que el monitoreo independiente que lidera revela cifras superiores: 24 feminicidios en enero, cifra que ascendió a 46 al cierre de febrero, reflejando una tendencia que genera preocupación en organismos de derechos humanos.
La activista insistió en la urgencia de robustecer instancias como la Fiscalía de Delitos contra la Vida, la Secretaría de la Mujer, el Servicio Nacional de la Familia (SENAF), oficinas municipales de la mujer, así como unidades de género en instituciones públicas. Advirtió que cualquier intento de debilitarlas o fusionarlas enviaría un mensaje negativo frente a un problema que demanda mayor inversión, no recortes.
“Honduras presenta índices de violencia sexual comparables con países en guerra. La mayoría de víctimas son niñas o niños. No podemos retroceder en la protección de las poblaciones más vulnerables”, enfatizó, al tiempo que llamó a combatir patrones de machismo estructural que perpetúan la violencia.
En su análisis, la defensora recomendó que las decisiones estratégicas en materia de género sean asumidas por personal experto, con asignación presupuestaria clara, indicadores medibles, coordinación interinstitucional efectiva. Recordó además que en el informe Sombra del Examen Periódico Universal presentado ante la ONU en noviembre de 2025, el movimiento de mujeres planteó recomendaciones concretas para transformar la realidad nacional. “El trabajo técnico está hecho, solo falta voluntad para ejecutarlo”, sostuvo.
El debate sobre el fortalecimiento de la política pública contra el feminicidio vuelve al centro de la agenda nacional en medio de un contexto de creciente exigencia social. Redacción Wendoly .V.V.
