Tegucigalpa, Honduras.- En una decisión que marca un giro estratégico para el corazón de la capital, la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) alcanzó un acuerdo clave con vendedores ambulantes para reorganizar el centro histórico de Tegucigalpa, bajo un esquema que prioriza orden, identidad comercial, turismo, seguridad.
El pacto involucra a 225 comerciantes afiliados a la Asociación Nacional de Trabajadores Independientes de Honduras (Anatrainh), quienes operan en el paseo Liquidámbar, el Parque Central además de sectores aledaños. A partir de esta semana, deberán cumplir nuevas disposiciones que incluyen censo oficial, registro de puntos autorizados, carnet con código QR, así como lineamientos estrictos de ubicación para no afectar la movilidad peatonal ni el acceso a negocios formales.
El alcalde Juan Diego Zelaya calificó el acuerdo como un paso decisivo hacia la transformación urbana. “El orden representa un principio para la abundancia, progreso de una ciudad”, expresó tras sostener reunión con directivos de la organización. Según detalló, el documento final podría firmarse en las próximas horas, consolidando compromisos orientados a convertir el casco histórico en un espacio familiar, dinámico, competitivo.
Entre los puntos centrales destaca la capacitación en turismo, atención al visitante, limpieza permanente del espacio público, además de regulación específica para fines de semana, cuando la afluencia aumenta significativamente. La meta municipal es clara: proyectar el centro como ruta turística, gastronómica, cultural, donde capitalinos además de visitantes disfruten café, dulces típicos, productos artesanales en un entorno seguro.
La municipalidad reforzará iluminación, presencia de Policía Municipal, control territorial, enviando un mensaje directo: habrá tolerancia cero ante incumplimientos. Las sanciones podrían incluir decomiso de mercadería además de expulsión de la asociación en casos reiterados.
Por su parte, el fiscal de Anatrainh, Mario Velásquez, manifestó satisfacción ante la apertura del diálogo. Reconoció que la iniciativa brinda estabilidad a cientos de familias que dependen del comercio informal, resaltando que trabajar bajo reglas claras fortalece la imagen del casco histórico. Redacción Ruth Corrales.
