Tegucigalpa, Honduras.- La advertencia no deja margen para la indiferencia. El periodista mexicano Óscar Balderas lanzó una señal de alarma que sacude al istmo: Honduras podría transformarse en centro internacional de tránsito, almacenamiento de drogas sintéticas en menos de cinco años si el Estado no activa medidas preventivas urgentes frente al avance del fentanilo.

El especialista expuso que el país encara una amenaza inminente ante la expansión de metanfetaminas, fenómeno que no solo multiplica el riesgo sanitario, sino que detona violencia estructural, descomposición social e incremento de redes criminales con alto poder logístico. “La mutación de territorio de paso a nación de consumo ocurre con rapidez cuando las estructuras delictivas consolidan operaciones internas”, subrayó.

Balderas enfatizó que el fentanilo, junto a otras anfetaminas sintéticas, representa un punto de inflexión para Centroamérica. No se trata únicamente de tráfico internacional; se trata de la posibilidad real de que la sustancia penetre barrios, colonias, centros urbanos, captando víctimas bajo engaño. El impacto, advierte, sería devastador tanto en términos de salud pública como de seguridad nacional.

El comunicador cuestionó si Honduras posee la capacidad institucional para enfrentar los cambios que redefinen el mapa global del narcotráfico. “Este escenario va a ocurrir, sí o sí”, insistió, al tiempo que urgió a impulsar reformas legislativas, fortalecer la prevención social, capacitar cuerpos policiales e integrar conocimiento médico especializado sobre los efectos letales de estos químicos.

Uno de los puntos más críticos es la potencia del fármaco. Bastan apenas gramos adicionales para provocar una dosis letal inmediata en un adulto. Según registros médicos internacionales, muchos consumidores no buscan directamente esta sustancia por su altísima toxicidad; la ingieren sin saberlo, mezclada en drogas recreativas convencionales. Esa trampa silenciosa ha disparado muertes en múltiples regiones del mundo.

Balderas recordó la importancia de difundir el acceso a naloxona, medicamento capaz de revertir una sobredosis por opioides si se administra a tiempo. Sin embargo, advirtió que la respuesta médica no sustituye la prevención estructural ni la inteligencia estratégica contra el tráfico internacional. Redacción Laura V.V.

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