Tegucigalpa, Honduras.- La alarma sanitaria vuelve a encenderse en el país. El diputado liberal además médico, Carlos Umaña, lanzó un llamado urgente a madres, padres de familia para que acudan de inmediato a los centros asistenciales a aplicar la vacuna contra la tosferina, tras confirmarse la muerte de tres menores en lo que va del año.
La Secretaría de Salud reporta alrededor de 80 casos sospechosos, de los cuales 40 han resultado positivos, con saldo fatal de tres niños, en su mayoría menores de un año. La cifra, lejos de ser fría estadística, refleja una realidad que golpea hogares hondureños en silencio.
“El riesgo es real. Estamos ante la posibilidad de un brote si no elevamos la cobertura”, advirtió Umaña, al recordar que la tosferina es una enfermedad inmunoprevenible que estuvo prácticamente erradicada en Honduras gracias a campañas que superaban el 90 % de cobertura. Actualmente, ese indicador ha descendido por debajo del 80 %, situación que abre la puerta a nuevos contagios.
El legislador fue enfático: la vacunación infantil es segura, gratuita, respaldada por evidencia científica sólida. Descartó categóricamente cualquier vínculo entre vacunas, trastornos del espectro autista u otras enfermedades, calificando tales afirmaciones como mitos sin sustento médico.
La mayoría de los contagios se concentra en menores de un año, grupo particularmente vulnerable ante complicaciones respiratorias severas. La tosferina puede iniciar como un resfriado común, pero evoluciona hacia episodios intensos de tos que comprometen la respiración, especialmente en lactantes.
Autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica activa en todo el territorio nacional, sin descartar incremento de casos si no se fortalecen las jornadas de inmunización. El mensaje es directo: cada día sin vacuna representa una oportunidad para el virus. Redacción Martha C.C.
