Colin Cowherd ha puesto el foco en el supuesto declive atlético de Luka Doncic tras un año en Los Angeles Lakers. Aunque el esloveno mantiene números de superestrella, el analista considera que su impacto físico no está al nivel esperado para liderar junto a LeBron James en un proyecto de aspiraciones inmediatas al anillo.
El debate no se limita al ataque. Las críticas también apuntan a su rendimiento defensivo, donde rivales buscan emparejarse con él en cambios. Los Lakers compiten y ocupan puestos altos en el Oeste, pero no transmiten la sensación de dominio estructural que se esperaba tras el traspaso que lo llevó a California.
La química con LeBron también entra en discusión. Cowherd sostiene que la adaptación debe recaer en Doncic, no en un veterano de 41 años que históricamente ha sabido potenciar a compañeros con balón. La exigencia en Los Ángeles no admite largos periodos de ajuste.
Voces como Zach Lowe han añadido críticas sobre su actitud hacia los árbitros, señalando que las protestas constantes afectan el ritmo y la transición defensiva. Doncic sigue siendo un talento generacional, pero la narrativa actual gira en torno a si su evolución física y mental acompañará el desafío competitivo de los Lakers. Con información de mundiario.
