Tegucigalpa, Honduras.- La tosferina vuelve a encender las alarmas sanitarias. Actualmente, dos menores permanecen hospitalizados en el Hospital Regional del Norte como casos sospechosos: un lactante de apenas cuatro meses, además de un niño de un año, ambos bajo estricta observación médica.
De enero a la fecha, el sistema sanitario ha atendido 14 pacientes con sintomatología compatible con tosferina, una cifra que, aunque controlada, mantiene activa la vigilancia epidemiológica. Los reportes oficiales revelan un promedio de dos casos sospechosos por semana, dato que refuerza la necesidad de prevención inmediata en hogares, centros educativos, clínicas.
La doctora Pamela Coello, jefa nacional del área de Epidemiología, reiteró que la clave está en la anticipación. “La tosferina es prevenible si se cumple el esquema de vacunación”, subrayó, al tiempo que instó a madres, padres, cuidadores a no postergar controles médicos.
Entre las principales recomendaciones sanitarias destacan completar el esquema de vacunación DTP (difteria, tétanos, tosferina) en la infancia, aplicar refuerzos conforme al calendario oficial, además de inmunizar a mujeres embarazadas durante el tercer trimestre, acción vital para proteger al recién nacido, especialmente vulnerable en sus primeros meses de vida.
Las autoridades también enfatizan la necesidad de refuerzos en adolescentes, adultos que convivan con bebés, junto con medidas básicas de higiene como cubrirse al toser, lavado frecuente de manos, consulta médica temprana ante síntomas como tos persistente, dificultad respiratoria.
El fortalecimiento de la detección oportuna, aislamiento de casos, seguimiento de contactos cercanos forma parte de la estrategia nacional para frenar cualquier posible brote. Hasta el momento, el Seguro Social no reporta fallecimientos asociados a esta enfermedad. Redacción Wendoly V.V.
