Tegucigalpa, Honduras.- El precio de los productos lácteos volvió a subir por cuarta semana consecutiva en los mercados de la capital, encendiendo la alarma en miles de hogares que dependen del queso, el quesillo o el frijolero como parte esencial de su dieta diaria. La tendencia alcista ya no es aislada: se consolida como un golpe directo al costo de vida en la capital.

El anuncio lo realizó Carlos Sánchez, presidente del área de lácteos de la Feria del Agricultor, quien confirmó un nuevo ajuste de dos lempiras al queso semiseco o frijolero, que esta semana alcanza los 84 lempiras. En paralelo, el quesillo subió un lempira, pasando de 55 a 56 lempiras. Cifras que, aunque parecen mínimas en apariencia, representan una presión acumulativa para el consumidor.

“Cada semana es un impacto distinto. El queso se vuelve casi inalcanzable para muchas familias”, advirtió el dirigente, reflejando una preocupación compartida tanto por vendedores como por compradores.

El fenómeno no responde únicamente a dinámica comercial. Según explicó Sánchez, la llegada del verano reduce la producción de leche, lo que limita la oferta en mercados locales. Menor producción implica mayor presión en precios. El escenario, según el sector, podría prolongarse durante varias semanas más ante la ausencia de lluvias que estabilicen el suministro.

En respuesta, representantes del rubro sostuvieron acercamientos con autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico, con una nueva reunión programada para el lunes próximo. El objetivo: evaluar medidas que contengan la escalada de precios sin afectar la sostenibilidad de productores.

Mientras tanto, el consumidor capitalino enfrenta decisiones complejas: ajustar compras, reducir cantidades o sustituir productos básicos. El debate trasciende lo comercial; toca el núcleo de la seguridad alimentaria en Honduras. Redacción Laura .V.

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