Tegucigalpa, Honduras.- El jefe de Vigilancia de la Secretaría de Salud, Homer Mejía, confirmó que hasta la semana epidemiológica siete el país acumula 1,393 casos de dengue, cifra que mantiene a las autoridades en alerta sanitaria permanente ante una curva que no deja de crecer.

El funcionario precisó que en Honduras circula actualmente el serotipo 3, uno de los más agresivos, similar en gravedad al serotipo 2. Este dato no es menor: implica mayor riesgo de complicaciones, especialmente en menores, adultos jóvenes, personas con antecedentes de infección previa. “Toda persona con fiebre, dolor retro ocular, dolor muscular, dolor de cabeza, debe acudir de inmediato al centro asistencial más cercano”, advirtió Mejía, con énfasis en la detección temprana como factor decisivo para evitar desenlaces fatales.

Los focos con mayor incremento se concentran en San Pedro Sula,  además de Tegucigalpa, seguida por los departamentos de Atlántida, Yoro y Choluteca. La tendencia, según Vigilancia, es ascendente. En términos epidemiológicos, cada semana sin acciones contundentes abre espacio a nuevos brotes comunitarios.

El grupo etario más impactado corresponde a menores de 15 años, así como adultos entre 20, 29 años. Autoridades sanitarias reiteran que ante fiebre persistente, dolor abdominal intenso, vómitos continuos, es vital evitar automedicación, especialmente aspirina, debido al riesgo de complicaciones hemorrágicas.

El comité encargado de validar fallecimientos asociados al dengue está conformado por especialistas en medicina interna, pediatría, lo que garantiza diagnósticos clínicos, epidemiológicos rigurosos. La meta es clara: reducir letalidad mediante vigilancia activa, respuesta oportuna, coordinación interinstitucional.

El llamado es urgente. La batalla contra el dengue en Honduras no se libra solo en hospitales; comienza en cada patio. La prevención es la herramienta más poderosa en este momento crítico. Redacción Martha C.C.

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