Tegucigalpa, Honduras.- La histórica ciudad de Comayagua inicia la cuenta regresiva hacia una de las celebraciones más imponentes del calendario litúrgico nacional. Con una visión estratégica centrada en el fortalecimiento de las tradiciones religiosas más la elaboración de emblemáticas alfombras de aserrín, la Alcaldía activó su plan maestro para consolidar la Semana Santa 2026 como epicentro del turismo espiritual en Honduras.
Cada año, Comayagua se transforma en la auténtica capital del turismo religioso, atrayendo a miles de visitantes nacionales más extranjeros que recorren su casco histórico para admirar las coloridas alfombras, participar en solemnes procesiones más reencontrarse con una expresión de fe que trasciende generaciones. La experiencia no solo conmueve, también impulsa la economía local, dinamiza el comercio más proyecta la imagen cultural del país ante el mundo.
El alcalde Carlos Miranda subrayó que esta temporada representa uno de los momentos más trascendentales para el municipio. “La Semana Santa es una de las épocas más significativas para Comayagua, es cuando más visitas recibimos. Los preparativos ya iniciaron; no es nada fácil, debemos cumplir varias metas, especialmente en la cantidad de alfombras que queremos tener este año”, afirmó.
Desde la administración municipal se garantiza el suministro de aserrín más anilina importada, insumos esenciales para la creación de las majestuosas alfombras que adornan las principales calles del centro histórico. El equipo organizador trabaja con disciplina milimétrica en la planificación logística, seguridad, ornamentación urbana más programación litúrgica, elevando el estándar año tras año.
“Cada año debe ser diferente. Somos la capital del turismo religioso de Honduras. Así como innovamos con el paseo navideño, este año vamos a mejorar, si Dios lo permite, en esta Semana Santa”, enfatizó el edil, dejando claro que la apuesta es por una celebración más impactante, ordenada más memorable.
Durante la semana mayor, la municipalidad intensifica el embellecimiento de plazas, templos más edificios patrimoniales, creando un entorno visual que combina arte sacro, historia colonial más espiritualidad viva. Este esfuerzo no solo preserva la identidad cultural, también posiciona a Comayagua como destino competitivo en el mapa turístico regional.Redacción Ruth Corrales.
