Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La construcción del Hospital del Sur, uno de los proyectos sanitarios más ambiciosos del país, ha quedado en el centro de la polémica tras revelarse irregularidades en la contratación de personal extranjero, principalmente asiático, lo que ya provocó alertas ante el Ministerio Público (MP) e investigaciones del Instituto Nacional de Migración (INM).

El viceministro de Salud, José Miguel Castillo, confirmó que durante inspecciones presenciales se detectó la presencia de decenas de trabajadores asiáticos desempeñando labores de albañilería, pese a que el contrato del proyecto establecía que únicamente se permitiría personal extranjero altamente especializado, en caso de que Honduras no contara con ese perfil profesional.

El funcionario calificó la situación como preocupante e injustificada, debido a que el objetivo inicial del proyecto también contemplaba generar oportunidades laborales para trabajadores hondureños, algo que, según sus hallazgos, no ocurrió en la magnitud esperada.

“En visitas realizadas al proyecto encontré personal asiático realizando trabajos básicos de construcción, labores que perfectamente podrían desarrollar obreros hondureños. Esto forma parte de un proceso de revisión profunda”, expresó Castillo.

La construcción del Hospital del Sur representa una inversión aproximada de 100 millones de dólares, equivalente a 2,600 millones de lempiras, recursos que han sido destinados al desarrollo de la infraestructura sanitaria mediante un consorcio chino que ganó la licitación internacional bajo condiciones específicas.

Entre los puntos que ahora generan cuestionamientos destaca el exceso de trabajadores extranjeros en el proyecto, ya que el convenio establecía un límite máximo de personal internacional, el cual, según las autoridades sanitarias, fue superado en múltiples ocasiones sin que se aplicaran los controles correspondientes.

Castillo explicó que el acuerdo fijaba un promedio de 100 trabajadores extranjeros por período determinado, pero la cifra habría sido superada repetidamente, lo que abre interrogantes sobre posibles fallas administrativas, migratorias e incluso legales.

Además, el viceministro reveló que existen reportes delicados sobre intentos de soborno dirigidos a personal del Instituto Nacional de Migración, situación que ahora deberá ser investigada por el Ministerio Público para determinar responsabilidades penales.

Otro punto que preocupa al gobierno es el estatus migratorio de muchos de los trabajadores extranjeros, ya que algunos habrían ingresado al país mediante exención de visado, un mecanismo que, según las autoridades, no siempre fue utilizado bajo parámetros regulares.

De acuerdo con los datos preliminares, más de 250 extranjeros habrían ingresado al país vinculados a la obra, varios de ellos en procesos migratorios considerados “fuera de lo normal”, lo que obligó a las autoridades a iniciar operativos de verificación migratoria.

Paralelamente, el Ministerio de Salud realiza una auditoría integral de los proyectos hospitalarios en construcción, debido a que varios de ellos presentan retrasos significativos en los cronogramas de ejecución, lo que pone en duda que puedan estar listos durante 2026, como se había proyectado inicialmente.

Castillo señaló que el consorcio encargado mantiene el compromiso contractual de entregar el hospital terminado dentro del plazo acordado, aunque los retrasos y las irregularidades detectadas han encendido alertas institucionales sobre la transparencia del proceso.

Analistas del sector salud advierten que este caso abre un debate más amplio sobre la transparencia en proyectos de infraestructura financiados con fondos públicos, el control de contrataciones internacionales y la prioridad del empleo nacional en obras estratégicas. Redacción Ruth Corrales.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!