Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — Una fuerte escalada de precios en mariscos, lácteos, carnes sacude los mercados capitalinos justo en la antesala de Semana Santa, etapa en la cual miles de hogares hondureños incrementan el consumo de estos alimentos tradicionales. Comerciantes atribuyen el fenómeno a alta demanda estacional, elevado costo del combustible, efectos del verano sobre producción lechera, escenario que comienza a presionar con fuerza el presupuesto familiar.
El defensor de consumidores, Adalid Irías, alertó tras un monitoreo en mercados populares, Ferias del Agricultor, espacios de comercio comunitario, sobre un incremento sostenido en diversos productos marinos que integran la dieta de la temporada.
Según el análisis, el pescado blanco, curvina, tilapia, jaiba registran un aumento cercano a cinco lempiras por unidad o libra, mientras el filete rojo experimenta un salto mayor cercano a diez lempiras. En paralelo, el pescado rojo pasó de 80 a 88 lempiras, reflejando una presión directa en el gasto familiar.
Irías detalló que solo en seis productos del rubro marino el incremento ronda los 38 lempiras, cifra que evidencia una tendencia inflacionaria que avanza con rapidez en plena preparación religiosa, gastronómica, cultural del país.
La presión no se limita al sector pesquero. El monitoreo también detectó incrementos en seis variedades de lácteos, rubro sensible dentro de la canasta básica hondureña.
Entre los ajustes más notorios destaca la mantequilla escurrida, producto que históricamente mantenía estabilidad debido a su origen como residuo de elaboración de queso semiseco. Sin embargo, ahora registra aumento de dos lempiras, tendencia que se replica en mantequilla crema, rala, rala especial, evidenciando un efecto dominó dentro del mercado lácteo.
El fenómeno se amplía hacia el sector cárnico. En la feria ubicada frente al estadio capitalino, se identificó incremento en siete productos derivados de carne, tendencia que inició desde diciembre con alzas graduales que persistieron durante enero, febrero, marzo, consolidando un ciclo inflacionario prolongado.
Uno de los factores clave señalados por especialistas se vincula al comportamiento del precio internacional del crudo, que ha superado los 19 dólares de incremento en referencia reciente, impacto que se traslada a transporte, logística, cadena de suministro, refrigeración, distribución alimentaria.
De acuerdo con Irías, la carne pasó de 57 a 60 lempiras para carniceros, mientras la carne de vaca se elevó de 53 a 55 lempiras, presiones que terminan reflejándose en el precio final para el consumidor.
El escenario, advierte el defensor del consumidor, proyecta un panorama complejo para la canasta básica, donde el poder adquisitivo continúa reduciéndose. Bajo esta dinámica, con 500 lempiras de presupuesto familiar, muchos hogares apenas logran adquirir un cartón de huevos, una medida de frijoles, dos productos lácteos, situación que refleja el deterioro del consumo cotidiano.
A pocas semanas de una de las temporadas religiosas más importantes del país, el desafío para autoridades, productores, comerciantes, consumidores radica en equilibrar oferta, demanda, acceso alimentario, evitando que la tradición gastronómica de Semana Santa se convierta en un lujo inaccesible para miles de familias hondureñas. Redacción Laura.V.
