Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — Una nueva muerte por tos ferina encendió la alarma sanitaria en Honduras. Autoridades de la Secretaría de Salud confirmaron este martes que el país registra ocho fallecimientos vinculados con esta enfermedad respiratoria altamente contagiosa, situación que reaviva la preocupación entre médicos, epidemiólogos además de familias en todo el territorio nacional.
La víctima más reciente corresponde a una niña de apenas dos meses de edad, originaria de Tegucigalpa, según confirmó Leticia Puerto, representante del Programa Ampliado de Vacunación. El caso refleja la vulnerabilidad extrema de los recién nacidos ante esta infección que, pese a contar con vacuna preventiva, mantiene presencia activa en diversas regiones del país.
De acuerdo con datos oficiales, Honduras acumula 76 casos confirmados de tos ferina, cifra que genera creciente inquietud entre especialistas en salud pública, debido a que cuatro de las muertes corresponden a menores de dos meses, un grupo que depende principalmente de la inmunidad generada durante el embarazo o del entorno familiar vacunado.
La funcionaria explicó que los departamentos de Francisco Morazán además de Cortés concentran la mayor cantidad de casos. Estas zonas poseen alta densidad poblacional, un factor que favorece la rápida propagación del virus respiratorio si no existe una adecuada cobertura de vacunación.
Especialistas advierten que la tos ferina, también conocida como pertussis, puede confundirse inicialmente con un resfriado común, lo cual retrasa el diagnóstico oportuno. Sin embargo, con el paso de los días la enfermedad evoluciona hacia episodios intensos de tos persistente, acompañados por un sonido agudo al inhalar, señal característica que alerta a los profesionales de salud.
Entre los síntomas iniciales destacan secreción nasal, congestión, fiebre leve, ojos enrojecidos además de tos progresiva. Con el avance de la infección, la mucosidad espesa bloquea las vías respiratorias, lo que provoca ataques de tos incontrolables que pueden poner en riesgo la vida de los bebés.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud intensificó el llamado urgente a las familias para reforzar la prevención. Las autoridades insisten en que la vacunación durante el embarazo —alrededor de la semana 26 de gestación— resulta clave, debido a que permite transferir anticuerpos protectores al bebé antes del nacimiento.
Asimismo, expertos recomiendan completar el esquema de inmunización infantil, evitar la exposición de recién nacidos a personas con síntomas respiratorios además de acudir de inmediato a centros médicos ante señales persistentes de tos. Redacción Martha C.C.
