Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — Honduras enfrenta una creciente amenaza ambiental tras registrarse 83 incendios forestales en lo que va de 2026, una cifra que enciende las alarmas entre expertos climáticos, autoridades forestales, comunidades rurales. El reporte fue confirmado este miércoles por el director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, quien detalló que el monitoreo satelital revela un escenario delicado para los ecosistemas del país.
De acuerdo con información del Instituto de Conservación Forestal (ICF) junto con el análisis de imágenes de la NASA, actualmente se detectan 63 puntos de calor activos, concentrados principalmente en el corredor central de Honduras, una zona estratégica que conecta regiones productivas con áreas forestales de alto valor ambiental.
Los datos muestran que gran parte de estos focos están vinculados a quemas de zacateras utilizadas para preparar terrenos agrícolas, una práctica común durante el inicio del ciclo de siembra. Sin embargo, especialistas advierten que cuando estas quemas se realizan sin control pueden transformarse rápidamente en incendios forestales de gran magnitud, capaces de devastar miles de hectáreas en cuestión de horas.
Según explicó Argeñal, los satélites permiten identificar con precisión la ubicación de los focos térmicos detectados en las últimas horas. “Podemos observar 63 puntos de calor distribuidos principalmente en el sur, centro del país, además del eje central que conecta zonas cercanas a Comayagua con el Valle de Sula”, explicó el experto mientras mostraba los registros satelitales.
El impacto ambiental ya comienza a reflejarse en cifras preocupantes. Hasta el 10 de marzo de 2026, el balance preliminar confirma 32 incendios en áreas de bosque, con 122 hectáreas afectadas, además de 32 incendios en zacateras o matorrales, que han destruido aproximadamente 189 hectáreas adicionales.
Aún más alarmante resulta el daño dentro de zonas estratégicas para la seguridad hídrica del país. El reporte revela tres incendios dentro de áreas protegidas, además de 21 incendios registrados en microcuencas, territorios clave para la recarga de acuíferos, protección de ríos, estabilidad ecológica.
“Estamos perdiendo nuestro bosque a un ritmo preocupante”, alertó Argeñal. Los bosques funcionan como verdaderos pulmones naturales, capaces de regular el clima, almacenar carbono, además de garantizar la infiltración de agua hacia los mantos subterráneos que alimentan ríos, quebradas, reservorios.
Ante este escenario, expertos plantean acciones urgentes para frenar la crisis forestal. Entre las soluciones estratégicas destacan el fortalecimiento de brigadas comunitarias contra incendios, mayor vigilancia satelital preventiva, programas de educación ambiental en zonas rurales, además de tecnologías agrícolas que eliminen la quema como método de preparación de suelo. Redacción Martha.C.C.
