Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En una decisión que sacude el escenario político nacional, el presidente Nasry Asfura ordenó este jueves la derogación del acuerdo ejecutivo que otorgaba pasaportes diplomáticos vitalicios a exfuncionarios de la Cancillería hondureña, así como a sus cónyuges. La medida revierte un reglamento aprobado semanas antes de la salida del entonces canciller Eduardo Enrique Reina, lo que había generado fuertes cuestionamientos en sectores políticos, jurídicos, diplomáticos, además de opinión pública.
La resolución presidencial elimina de forma inmediata el beneficio que permitía a un amplio grupo de exfuncionarios conservar documentos diplomáticos de por vida, privilegio que también se extendía a sus parejas. Fuentes del Poder Ejecutivo confirmaron que el mandatario declaró nulidad absoluta del reglamento compuesto por 15 artículos, aprobado por la Cancillería el 6 de mayo de 2025 además publicado el 14 de junio en el diario oficial La Gaceta.
La normativa anulada ampliaba de manera significativa el alcance del documento diplomático, otorgándolo no solo a presidentes de los tres poderes del Estado, sino además a cancilleres, vicecancilleres, altos funcionarios diplomáticos además de sus cónyuges. Con la derogación, el beneficio vuelve a su marco original establecido en 1998, reservado únicamente para expresidentes de los tres poderes del Estado.
El pasaporte diplomático concede una serie de privilegios internacionales, entre ellos exoneración de impuestos aeroportuarios, atención preferencial en controles migratorios además aduaneros, prioridad en filas además facilidades especiales en revisión de equipaje. Precisamente por estos beneficios, especialistas en diplomacia habían advertido que la ampliación del reglamento podía abrir espacio a abusos administrativos además cuestionamientos éticos.
El reglamento ahora anulado fue aprobado apenas 25 días antes de que Reina abandonara la Cancillería para lanzarse como aspirante a designado presidencial dentro de la fórmula encabezada por Rixi Moncada del partido Partido Libertad y Refundación, lo que intensificó el debate público sobre uso político de privilegios diplomáticos.
La decisión de Asfura podría marcar un precedente en la administración pública hondureña, enviando un mensaje claro sobre control de privilegios, disciplina institucional además responsabilidad en uso de documentos diplomáticos. Redacción Ruth Corrales.
