Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La capital hondureña entra en una fase de alerta hídrica que amenaza la rutina de miles de familias. El gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable de Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, advirtió que el suministro de agua potable podría deteriorarse drásticamente en las próximas semanas, en medio de un verano extremo marcado por la ausencia prolongada de lluvias.
El funcionario reveló que las precipitaciones podrían retrasarse hasta finales de junio, escenario que empuja a la ciudad hacia una crisis de abastecimiento sin precedentes recientes. Actualmente, el servicio opera bajo un esquema de distribución cada tres días, sin embargo, el panorama podría agravarse hasta alcanzar racionamientos cada cinco días, elevando la presión sobre hogares, comercios, hospitales e industria.
“Este será un verano difícil para toda la población. El ahorro de agua no es opcional, es una necesidad urgente”, enfatizó Boquín, en un llamado directo a la conciencia colectiva ante un recurso cada vez más escaso.
La problemática no solo responde al clima. Según datos oficiales, la ciudad pierde cerca del 40% del agua debido a fugas en una red de tuberías obsoleta, mientras que aproximadamente un 30% de la población enfrenta acceso limitado o irregular al servicio. Esta combinación de factores dibuja un escenario estructural crítico que exige soluciones inmediatas.
Ante esta realidad, UMAPS ejecuta un plan estratégico orientado a modernizar la red de distribución, reducir pérdidas técnicas e incrementar la eficiencia operativa. La meta: generar resultados visibles en un plazo de ocho meses. Paralelamente, se fortalece la capacidad de respuesta mediante cisternas, pasando de apenas cuatro unidades operativas al inicio de la actual gestión a cinco en funcionamiento, con proyección de alcanzar al menos diez antes del cierre del verano.
Este refuerzo busca aliviar la situación en colonias vulnerables, donde el acceso al agua históricamente ha sido intermitente o inexistente. No obstante, expertos advierten que estas medidas, aunque necesarias, no sustituyen la urgencia de una gestión integral del recurso hídrico. Redacción Ruth Corrales.
