Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La crisis hospitalaria en Honduras entra en fase crítica. El presidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), Samuel Santos, lanzó una advertencia contundente: la mora quirúrgica no solo persiste, sino que se agrava sin respuesta efectiva del Estado, pese a la declaratoria de emergencia sanitaria aprobada en el Congreso.

El líder gremial denunció que el sistema sigue atrapado en un círculo de escasez de insumos, falta de medicamentos e incapacidad operativa en quirófanos, lo que deja a miles de pacientes en espera indefinida. “Nada ha cambiado, todo continúa igual”, afirmó con tono crítico, al subrayar que el primer trimestre del año se diluyó entre anuncios sin ejecución real.

La raíz del problema, según el CMH, radica en la ausencia de un presupuesto sanitario sólido que respalde las medidas de emergencia. Sin recursos asignados, la declaratoria queda reducida a simples procesos de compras directas, sin impacto estructural en la reducción de la mora quirúrgica ni en la mejora de la atención hospitalaria.

El señalamiento también apunta al Congreso Nacional, al que se le exige aprobar con urgencia un presupuesto funcional que permita garantizar cirugías, abastecimiento continuo e inversión en infraestructura médica. “Sin dinero, no hay contrataciones, no hay cirugías, no hay solución”, resumió Santos, evidenciando una crisis de gestión que trasciende lo técnico para instalarse en el plano político.

A la par, se agrava la situación laboral del gremio médico. Más de 3,500 médicos acumulan casi tres meses sin salario, lo que eleva el riesgo de un paro nacional que podría paralizar aún más el sistema. Un convenio firmado promete pagos inmediatos, pero la incertidumbre domina el panorama. “Si no cumplen, el conflicto escalará”, advirtió.

El déficit estructural también resulta alarmante: Honduras requiere al menos 23 mil médicos, pero apenas cuenta con unos 5 mil activos en el sistema público, lo que evidencia una brecha crítica en la cobertura sanitaria nacional.

El país enfrenta una encrucijada decisiva: o se ejecutan reformas profundas con visión técnica, o la emergencia sanitaria quedará como un símbolo de inacción en uno de los momentos más delicados del sistema de salud hondureño.  Redacción Ruth Corrales.

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