“Queridos hermanos y hermanas. Sigo con consternación la situación en Medio Oriente y en otras regiones del Mundo laceradas por la guerra y la violencia”, dijo el pontífice estadounidense tras el rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico.

Ante cientos de fieles que le escuchaban en la plaza de San Pedro, a pesar de la lluvia, el papa dijo que “no podemos permanecer en silencio ante el sufrimiento de tantas personas víctimas inermes de estos conflictos”.

“Lo que les hiere, hiere a toda la humanidad. La muerte y el dolor provocado por estas guerras son un escándalo para toda la familia humana y un grito de afrenta contra Dios”, aseveró.

El pontífice concluyó su intervención del Ángelus con un llamado al diálogo “sincero” que ponga fin a los conflictos, en medio de la crisis desatada por el ataque estadounidense e israelí a Irán, que no citó expresamente.

“Renuevo con fuerza el llamamiento para perseverar en la oración para que cesen las hostilidades y se abran finalmente caminos de paz fundados en un diálogo sincero y en el respeto de la dignidad de toda persona humana”, terminó. Con información de EFE.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!