Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En medio del Día Mundial del Agua, Honduras enfrenta una realidad inquietante: la escasez del recurso hídrico se intensifica en la capital, donde el nivel de las represas apenas supera el 50 %, encendiendo alertas sobre un verano crítico con racionamientos más severos.
La conmemoración global, impulsada desde 1993 por la Organización de las Naciones Unidas, cobra un tono urgente en el país, donde la crisis climática, el retraso de lluvias, el crecimiento urbano acelerado presionan un sistema hídrico cada vez más vulnerable. La fecha, que promueve conciencia sobre el uso sostenible del agua, se transforma en un llamado de emergencia para millones de ciudadanos.
Autoridades de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) advierten un escenario complejo. Su titular, Gustavo Boquín, alertó que las precipitaciones podrían llegar hasta finales de junio, prolongando una sequía que amenaza la estabilidad del suministro. El servicio actual, distribuido cada tres días, podría extenderse hasta cinco, una medida que impactaría directamente la vida cotidiana en Tegucigalpa.
Las principales fuentes de abastecimiento reflejan esta tensión. La represa La Concepción, la más grande de la capital, registra un nivel de 1,147.09 metros sobre el nivel del mar, equivalente a un 56.69 % de almacenamiento. En paralelo, Los Laureles se mantiene cerca del 52 %, cifras que evidencian un margen limitado frente a la demanda creciente. En un país altamente vulnerable al cambio climático, el uso consciente del recurso no es solo una recomendación, sino una necesidad urgente para evitar un colapso hídrico. Redacción Wendoly .V.
