Tiger Woods anunció este martes que se aparta temporalmente del golf para recibir tratamiento y centrarse en su salud, días después de sufrir un accidente automovilístico en Florida.

“Soy consciente de la gravedad de la situación en la que estoy. Me aparto por un tiempo para recibir tratamiento y centrarme en mi salud. Es necesario para priorizar mi bienestar y trabajar hacia una recuperación duradera”, dijo en un comunicado el golfista.

“Estoy comprometido a tomarme el tiempo necesario para regresar en mejores condiciones, más fuerte y con mayor claridad, tanto en lo personal como en lo profesional”, añadió Woods, de 50 años.

Woods llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide, tenía los “ojos vidriosos” y caminaba de forma “letárgica” durante su arresto tras el accidente de tráfico, según revelaron este martes las autoridades.

El parte del arresto muestra que Woods “sudaba fuertemente” pese a estar en un vehículo, un Ford F-150 blanco, con aire acondicionado, además de hablar de forma “inusual” con los oficiales y presentar las pupilas dilatadas.

La PGA, en un comunicado, expresó su apoyo al veterano deportista: “Woods es una leyenda de nuestro deporte cuyo impacto trasciende con creces sus logros en el campo. Pero, por encima de todo, Tiger es una persona, y nuestro enfoque está en su salud y bienestar”.

Woods, que cumplió en diciembre 50 años, está alejado de los campos desde 2024, recuperándose de una rotura del tendón de Aquiles y también de su séptima operación de espalda.

Sin embargo, había sondeado la idea de participar en el Masters de Augusta, el primer ‘grande’ de la temporada que tendrá lugar la semana que viene, lo que hubiese marcado su retorno tras casi dos años de inactividad.

Más allá de lo estrictamente deportivo, Woods ejerce de presidente del Comité de Competición Futura del PGA Tour, un órgano que busca transformar el circuito de cara a 2027 para recuperar el interés de los aficionados y plantar cara al LIV Golf. Con información de EFE.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!