COHEP alerta menor impulso económico en HondurasCOHEP alerta menor impulso económico en Honduras

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Honduras avanza sobre una cuerda cada vez más tensa. El nuevo boletín económico de marzo de 2026 del Cohep deja un mensaje que no pasa desapercibido: la actividad económica sigue en terreno positivo, pero pierde velocidad en un contexto marcado por inflación sensible en productos esenciales, petróleo caro, menor impulso externo y riesgos crecientes desde Estados Unidos. El informe ubica el crecimiento del IMAE en 3.3% durante enero, por debajo del 4.5% observado un año antes.

Aunque el país no enfrenta una caída abrupta, el cambio de ritmo sí enciende alertas. El crecimiento, según el Cohep, está siendo sostenido sobre todo por el sector financiero, las telecomunicaciones y las actividades agropecuarias, lo que revela que no todos los motores están empujando con la misma fuerza. Esa concentración hace más vulnerable la economía frente a cualquier choque externo o interno.

El informe empresarial también deja en evidencia que el alivio inflacionario todavía no logra sentirse completo en la calle. El BCH reportó una inflación interanual de 3.46% en febrero, pero el mismo boletín del Cohep advierte que los alimentos subieron 4.20%, manteniendo presión sobre bienes de primera necesidad.

Eso explica por qué muchas familias siguen sintiendo que el dinero rinde menos, incluso cuando los indicadores generales muestran moderación. La economía puede estar técnicamente estable, pero si la comida, el transporte o el combustible pesan más en el presupuesto, la sensación social es de tensión y desgaste.

En paralelo, Honduras continúa dependiendo de una fuente vital de ingreso externo. Las remesas sumaron US$12,211.9 millones en 2025, un récord histórico que el Cohep sitúa alrededor del 27% del PIB. Sin embargo, el boletín señala que durante 2026 ese empuje muestra señales de moderación, justo cuando la economía nacional necesita mayor oxígeno.

El problema de fondo no es solo el monto, sino la fragilidad del modelo. Si el consumo interno sigue descansando fuertemente sobre remesas, Honduras queda expuesta a decisiones migratorias, cambios comerciales o una desaceleración en Estados Unidos. Lo que ocurra fuera del país puede terminar alterando empleo, demanda e inversión dentro de las fronteras hondureñas.

Otro factor crítico es el comportamiento del petróleo. El Cohep remarca que el barril llegó cerca de 99 dólares a inicios de marzo, una referencia delicada para un país importador neto de combustibles. Reportes internacionales de marzo confirmaron que el Brent volvió a rozar los 100 dólares, intensificando el riesgo de mayores costos de producción y presión fiscal por subsidios.

La consecuencia es directa: si sube el combustible, sube mover mercadería, producir, sembrar, transportar, vender. El efecto se filtra en toda la economía. Por eso el Cohep advierte sobre una posible pérdida de competitividad empresarial, además de un mayor desgaste en las cuentas públicas si el Estado intenta contener el impacto vía subsidios.

Frente a este escenario, la organización empresarial plantea la necesidad de medidas prudentes, ajustes en la política fiscal y una conducción económica que reduzca vulnerabilidades. Ya no basta con mostrar números positivos: ahora el desafío es blindar la estabilidad en un entorno internacional volátil.

La pregunta de fondo ya está instalada en el debate nacional. ¿Podrá Honduras sostener el equilibrio entre crecimiento, precios, subsidios y competitividad en medio de un entorno externo más áspero? Ese será el pulso real de los próximos meses, porque detrás de cada cifra hay empresas midiendo riesgos, familias haciendo ajustes y un país entero esperando señales de certidumbre. –Redacción Hansell Ordoñez.

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