Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com —La negociación del salario mínimo 2026 entra en una fase decisiva marcada por la incertidumbre económica y la presión social, tras una nueva ronda de diálogo sin consenso entre el gobierno, la empresa privada y el sector trabajador. El titular de la Secretaría de Trabajo, Fernando Puerto, confirma que el encuentro resulta “productivo”, aunque sin resultados concretos, extendiendo una discusión que ya acumula cuatro meses sin acuerdo.
El estancamiento mantiene en vilo a miles de familias hondureñas que dependen de un ajuste urgente frente al alza sostenida del costo de vida. A pesar del escenario, Puerto sostiene una postura optimista al asegurar que un entendimiento podría concretarse en los próximos días, mientras se intensifican las reuniones técnicas entre las partes.
Actualmente, el salario mínimo en Honduras se mantiene congelado en un promedio de 13,985 lempiras mensuales, con variaciones según sector económico, tamaño empresarial y ubicación geográfica. Esta cifra, cada vez más cuestionada, refleja una brecha creciente entre ingresos reales y necesidades básicas, lo que incrementa la presión sobre los negociadores.
Las autoridades recalcan que, independientemente del momento en que se apruebe el nuevo ajuste, este tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026, una medida que busca mitigar el impacto del retraso, aunque no logra disipar la tensión social acumulada.
En un giro clave, el funcionario advierte que, de persistir la falta de consenso en próximas sesiones, el gobierno asumirá la responsabilidad de fijar el nuevo salario mínimo, un movimiento que podría redefinir el equilibrio entre sector empresarial y laboral, generando reacciones inmediatas en ambos frentes. Redacción Laura V.V.

