Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, confirmó la eliminación definitiva del fondo social departamental, una figura vigente por más de cuatro décadas, señalada por sectores ciudadanos como foco de opacidad. La decisión abre paso a un nuevo esquema de ayudas sociales con control estricto, trazabilidad total, rendición de cuentas obligatoria.

La propuesta de reforma a la Ley Orgánica del Congreso, presentada días atrás, plantea un rediseño profundo: los diputados dejarán de administrar recursos. Su rol quedará limitado a la gestión social sin manejo directo de fondos públicos, lo cual redefine la dinámica política en territorios donde estas asignaciones representaban influencia directa.

“El diputado no tocará dinero. Las ayudas llegarán sin intermediarios”, afirmó Zambrano, marcando distancia con prácticas cuestionadas en el pasado. Bajo el nuevo modelo, los apoyos serán canalizados como subsidios directos hacia ciudadanos, patronatos, juntas de agua, iglesias, sectores vulnerables, priorizando salud, necesidades urgentes, desarrollo comunitario.

El anuncio genera alto impacto en la opinión pública, dado que el fondo departamental fue objeto de críticas constantes por supuesta discrecionalidad. Con este cambio, el Congreso busca instalar un sistema donde cada lempira tenga destino verificable, bajo auditoría permanente, con mecanismos digitales de seguimiento, registros públicos accesibles, fiscalización institucional robusta.

El nuevo esquema también obligará a cada legislador a presentar informes detallados sobre gestiones realizadas, lo cual introduce un estándar de responsabilidad política medible, alineado con demandas ciudadanas actuales.

La junta directiva del Congreso prepara una resolución formal que dará vida jurídica a este modelo, con expectativa de aprobación en corto plazo. ¿Será este el fin de prácticas discrecionales o el inicio de una nueva etapa bajo vigilancia ciudadana permanente?. Redacción Ruth Corrales.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!