Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El pulso de la violencia en Honduras se acelera con cifras que estremecen. La directora del Observatorio de la Violencia de la UNAH, Migdonia Ayestas, lanzó una alerta contundente: el país enfrenta un repunte de homicidios en 2026 que supera los registros del mismo periodo anterior, consolidando un escenario de crisis crítica con impacto directo en la seguridad ciudadana.
Según datos oficiales de la Policía Nacional, el salto es claro: de 591 muertes violentas en 2025 se pasó a 612 en 2026, un incremento de 21 casos que eleva el promedio diario de 6 a 6.24 víctimas. Esta tendencia, lejos de ser una simple estadística, refleja un deterioro sostenido que exige respuestas urgentes.
Ayestas subrayó que el Observatorio ejecuta una validación rigurosa “paso a paso” para consolidar una cifra única confiable. Sin embargo, el hecho de superar las 600 muertes violentas ya posiciona el fenómeno como un problema estructural grave, con ramificaciones profundas en el tejido social.
El análisis revela un patrón complejo: la violencia no responde a una sola causa. Se origina en redes ilícitas, rutas de tráfico de drogas, circulación de armas, además de conflictos interpersonales, disputas territoriales, violencia intrafamiliar. En estos entornos, delitos como robos o asaltos escalan hasta desenlaces fatales, ampliando el impacto en comunidades vulnerables.
La experta enfatiza una verdad incómoda: sin intervención integral, el ciclo se perpetúa. El llamado final es claro: sin acción coordinada, la cifra seguirá en ascenso. Redacción Martha C.C.
