Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La tensión sanitaria escala a niveles críticos en Honduras tras nuevas denuncias del Colegio Médico de Honduras (CMH) sobre despidos masivos, atrasos salariales más un preocupante silencio institucional que agudiza el conflicto con el gobierno.

El presidente del gremio, Samuel Santos, lanzó una advertencia directa: la falta de respuesta oficial ante solicitudes formales refleja una ausencia total de diálogo, situación que empuja al sistema de salud hacia un escenario de alta fragilidad. Las recientes protestas, incluida la toma de una vía clave, buscaron provocar reacción del Ejecutivo, sin éxito hasta el momento.

El liderazgo médico sostiene que existe voluntad de negociación, pero exige una condición esencial: escucha real. La percepción dentro del gremio apunta a un giro en la relación con el poder político, recordando acercamientos durante campaña electoral que hoy contrastan con una postura considerada distante.

En el frente laboral, la crisis adquiere dimensiones alarmantes. El CMH reporta más de 400 despidos a nivel nacional, con impacto directo en áreas críticas como oncología, cirugía, neonatología, sectores donde la escasez de especialistas ya representaba un desafío estructural. Aunque algunas reincorporaciones recientes revelan posibles inconsistencias en decisiones administrativas, el daño al sistema persiste.

A este panorama se suman salarios atrasados, contratos sin formalizar en pleno año en curso más condiciones laborales precarias que afectan a cientos de profesionales. La combinación de estos factores genera un efecto dominó: menor cobertura médica, saturación hospitalaria, riesgo elevado para pacientes.

El gremio advierte que la reducción de personal no solo afecta al trabajador, sino que compromete la capacidad del Estado para garantizar atención digna. En un país con déficit histórico de médicos, cada despido incrementa la presión sobre un sistema ya debilitado.

Ante este escenario, el CMH evalúa intensificar medidas de presión, mientras insiste en la apertura urgente de mesas técnicas que permitan construir soluciones sostenibles. Redacción Ruth Corrales.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!