Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La negociación del salario mínimo 2026 entra en fase crítica. El vocero del sector obrero, Josué Orellana, expuso una propuesta de incremento salarial entre 5%–8%, cálculo sustentado en el comportamiento de la inflación nacional, lo que abre un nuevo capítulo de tensión entre actores económicos.

El planteamiento obrero toma como referencia la cifra inflacionaria cercana al 4.98% reportada por el Banco Central de Honduras, argumento central para justificar un ajuste que proteja el poder adquisitivo ante el encarecimiento sostenido de bienes básicos. Sin embargo, la ausencia de una propuesta formal del sector privado mantiene el diálogo en punto muerto.

Orellana advirtió que, sin avances concretos, el escenario podría escalar hacia presión social intensa para el 1 de mayo, fecha emblemática del Día del Trabajo. La falta de consensos no solo retrasa acuerdos, sino que incrementa el riesgo de acciones colectivas que impacten la estabilidad económica.

El dirigente subrayó que el principal obstáculo radica en la falta de oferta concreta empresarial, lo que impide contrastar posiciones. A esto se suma la suspensión temporal de reuniones durante la semana, lo cual dilata aún más la ruta hacia un pacto salarial.

Pese a la tensión, el sector trabajador mantiene una postura abierta al diálogo, con disposición para construir acuerdos que beneficien a la clase obrera. En paralelo, se reconoce el rol del ministro de Trabajo, cuya conducción ha sido clave para sostener el proceso en medio de un entorno complejo.

En caso de persistir el estancamiento, las organizaciones obreras analizan medidas más firmes, incluso la posibilidad de retiro de la mesa de negociación, una decisión que marcaría un punto de quiebre en el proceso. Redacción Laura V.

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