Hacía siete años que no se jugaba un partido de playoffs en San Antonio, que se dice pronto. Una ciudad que era sinónimo de eliminatorias por el título de la NBA hasta ese momento. Los Spurs enlazaron 22 temporadas seguidas en playoffs, jugando 6 Finales y ganando 5 anillos. Una dinastía que entre 1999 y 2014 se llevó 5 títulos con dos figuras imperturbables al frente: Gregg Popovich en el banquillo y Tim Duncan en la pista.

El segundo estaba esta noche en la primera fila del Frost Bank Center, junto a su pareja de un juego interior inolvidable, David Robinson, para ver en directo como su equipo volvía a jugar playoffs.

Porque los Spurs se han convertido en una máquina trituradora, con una de las defensas más asfixiantes de la NBA. Un físico despampanante, que ha desarbolado en varias ocasiones incluso a los mismísimos Thunder, coronado con un superdotado para esto del baloncesto: Victor Wembanyama. El francés debutaba hoy en un partido de playoffs y su estreno difícilmente podría haber sido mejor. Acabó con 35 puntos, mejorando la marca de Duncan como máximo anotador de los Spurs en un debut en playoffs. Al descanso llevaba 21, más que ningún otro debutante en la postemporada desde 1997. Su 61,9% en tiros de campo fue sobresaliente y su 5/6 en triples, estratosférico. Una de las jugadas más compartidas de la noche representa bien lo que es este jugador. Un tipo de 2,24 capaz de subir el balón con un base haciendo driblings con un control total en el bote y acabar el mismo la jugada girando sobre su propio cuerpo para zafarse del defensor y acabar anotando debajo de la canasta casi sin necesidad de saltar.

Con estos mimbres, los Spurs dominaron de principio a fin, salvo por un tramo al inicio de la segunda parte en el que los Blazers les metieron un parcial de 0-8 y tuvieron varias posesiones para empatar o ponerse por delante. No las aprovecharon y Julian Champagnie metió un triple que encendió de nuevo la chispa local hasta acabar el tercer cuarto 15 arribaDe’Aaron Fox (17+5+8) y Stephon Castle (17+7+7) fueron otros dos jugadores destacados de un equipo que ahora mismo parece inabordable para los Blazers. Ni los 30 puntos de Deni Avdija ni los 18 de un Scott Henderson (número 3 del draft de Wemby) que poco a poco va sumando cosas interesantes a su juego dieron la sensación de alterar lo más mínimo a un rival con un objetivo claro: volver a ganar el anillo. Con información de As.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!