Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En una sesión marcada por tensión política, presión social, además de exigencias ciudadanas ante la ola criminal, el presidente del Congreso Nacional, José Tomás Zambrano Molina, confirmó este martes un paquete de reformas calificadas como uno de los movimientos más contundentes en materia de seguridad nacional durante los últimos años en Honduras.
Con aprobación unánime, el Legislativo dio luz verde a nuevas estrategias enfocadas en frenar el avance del crimen organizado, las pandillas, la extorsión además del microtráfico, fenómenos que mantienen bajo temor a miles de familias hondureñas en distintas regiones del país.
Durante su intervención, Zambrano Molina lanzó un mensaje directo que rápidamente comenzó a generar reacciones en redes sociales: “Policías a la Policía, militares a las calles”. La frase encendió el debate público tras anunciarse oficialmente que las Fuerzas Armadas de Honduras asumirán un papel activo junto a la Policía Nacional en tareas de seguridad ciudadana.
La decisión surge en medio del incremento de denuncias por cobro de extorsión, asesinatos selectivos, amenazas contra comerciantes, además de disputas territoriales entre estructuras criminales que mantienen en zozobra sectores urbanos, rurales, transportistas, emprendedores, mercados, colonias vulnerables, barrios enteros.
Uno de los puntos centrales aprobados contempla la creación de la nueva Agencia Nacional contra el Crimen (ANC), organismo interinstitucional que operará bajo coordinación del Consejo Nacional de Defensa además de Seguridad. Esta nueva estructura unificará operaciones entre la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la ATIC, la DPI, además de otras entidades estratégicas del Estado.
El Congreso también autorizó mecanismos para la construcción de nuevas cárceles de máxima seguridad, financiadas mediante recursos nacionales, préstamos internacionales o emisión de bonos estatales. Zambrano Molina descartó categóricamente cualquier proyecto penitenciario en Isla del Cisne, aclarando que existen terrenos previamente identificados por organismos de seguridad.
La iniciativa busca enfrentar uno de los mayores desafíos del sistema penitenciario hondureño: el control criminal interno desde cárceles comunes, donde múltiples estructuras continúan operando redes de extorsión, sicariato, narcotráfico, lavado de activos, incluso desde centros penales.
Otro anuncio inesperado dentro del paquete legislativo fue la cesión del canal del Congreso Nacional a iglesias católicas, evangélicas además de organizaciones de migrantes, con el objetivo de impulsar contenidos enfocados en valores familiares, unidad nacional, formación social, mensajes preventivos dirigidos especialmente a juventudes vulnerables.
“Después de cuatro años descuidando la seguridad del pueblo hondureño, hoy exigimos acción inmediata”, expresó Zambrano Molina, dejando claro que el Congreso pretende enviar una señal de autoridad frente al crecimiento del poder criminal en Honduras.
El decreto será publicado próximamente en el diario oficial La Gaceta, paso que permitirá activar formalmente los operativos conjuntos entre militares además de policías en distintos puntos estratégicos del territorio nacional. Redacción Ruth Corrales.
