Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En medio de la lucha diaria por salvar vidas en salas críticas neonatales, el Banco de Leche Materna del Materno Infantil del Hospital Escuela se ha convertido en un auténtico refugio de esperanza para cientos de familias hondureñas. Cada año, cerca de 900 recién nacidos reciben alimentación vital gracias a este programa que hoy enfrenta un nuevo desafío: captar más mujeres dispuestas a donar.
La iniciativa, considerada una de las más importantes en atención neonatal en Honduras, beneficia principalmente a bebés hospitalizados en unidades de cuidados intensivos, áreas críticas y salas especiales, donde muchos menores llegan con condiciones delicadas que ponen en riesgo su supervivencia durante sus primeros días de vida.
El portavoz del centro asistencial, Miguel Osorio, explicó que el banco funciona dentro del bloque materno infantil del Hospital Escuela, donde diariamente especialistas trabajan para garantizar leche segura, pasteurizada y apta para alimentar a los pequeños pacientes que no pueden ser amamantados por sus madres debido a complicaciones médicas, tratamientos o emergencias de salud.
“La leche materna representa vida para muchos de estos niños. Sin este banco, numerosos bebés enfrentarían riesgos mucho mayores”, expresó Osorio al destacar el impacto humano detrás de cada donación.
Las autoridades sanitarias lanzaron un llamado urgente a mujeres con producción excedente de leche materna para integrarse como donantes voluntarias. Según especialistas, una sola madre donante puede ayudar a alimentar a múltiples recién nacidos prematuros o en estado crítico, aumentando sus posibilidades de recuperación.
El proceso para convertirse en donante incluye evaluaciones médicas básicas, pruebas rutinarias de seguridad y acompañamiento profesional para garantizar estándares sanitarios óptimos. Posteriormente, la leche recolectada atraviesa un riguroso proceso de pasteurización, almacenamiento y distribución dentro de las distintas áreas hospitalarias.
Actualmente, Honduras dispone únicamente de dos bancos de leche materna: uno en el Hospital Escuela de Tegucigalpa y otro en el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, situación que evidencia la necesidad de fortalecer este tipo de programas a nivel nacional.
Las madres interesadas en convertirse en donantes pueden comunicarse a los números 9796-8699 y 9707-9991, solicitar información con la doctora Leslie o acudir directamente al área de Relaciones Públicas del Hospital Escuela.
“Donar leche materna es un acto de amor, esperanza y vida”, reiteró Osorio, al insistir en que cada aporte puede marcar la diferencia entre la recuperación o el deterioro de un recién nacido. Redacción Martha C.
