Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El flujo de remesas familiares hacia Honduras mantiene una tendencia histórica al alza en medio de un escenario internacional marcado por nuevas restricciones financieras en Estados Unidos. El más reciente informe presentado por el titular del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, confirma un crecimiento del 14 % en el envío de dinero desde el exterior, una cifra que fortalece el consumo interno, sostiene miles de hogares y evita un impacto económico más severo en distintas regiones del país.

El aumento ocurre mientras crece la inquietud entre comunidades migrantes tras medidas impulsadas por el mandatario estadounidense Donald Trump, orientadas a endurecer la supervisión financiera sobre determinados movimientos bancarios vinculados con personas en condición migratoria irregular.

Las disposiciones han provocado preocupación debido a que entidades financieras norteamericanas recibieron instrucciones para vigilar con mayor rigor las transferencias frecuentes de bajo monto, cuentas abiertas mediante número ITIN, además de operaciones realizadas fuera del sistema financiero tradicional. 

A pesar del clima de incertidumbre, el BCH sostiene que el ingreso de divisas continúa estable. Según explicó Lagos, los dólares enviados por migrantes ingresan constantemente al circuito económico nacional, son convertidos a lempiras y posteriormente integrados al sistema bancario hondureño, permitiendo dinamismo comercial, liquidez financiera e impulso para pequeños negocios familiares.

“Las remesas siguen entrando con normalidad, fortalecen la economía nacional y generan estabilidad en múltiples sectores”, indicó el funcionario, al tiempo que pidió evitar mensajes alarmistas capaces de afectar la confianza de inversionistas o consumidores.

El impacto de las remesas en Honduras supera el ámbito familiar. Economistas destacan que gran parte del comercio local depende directamente del dinero enviado desde el extranjero. Desde compra de alimentos hasta pagos educativos, renta, salud o construcción de viviendas, millones de lempiras circulan cada semana gracias al esfuerzo de migrantes hondureños radicados principalmente en Estados Unidos.

Sin embargo, las nuevas restricciones también alcanzan créditos hipotecarios, financiamiento vehicular y préstamos personales dirigidos a sectores bajo riesgo de deportación. 

Lagos reiteró que la relación histórica entre Honduras y Estados Unidos continúa siendo estratégica, razón por la cual insistió en mantener serenidad frente al actual panorama internacional. El funcionario subrayó que la confianza económica resulta fundamental para evitar efectos negativos en mercados, banca o consumo interno. Redacción Laura V.

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