Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – En Honduras, hablar de futuro también significa hablar de las niñas y jóvenes que hoy estudian, se preparan y sueñan con abrirse paso en medio de desafíos que exigen apoyo, confianza y oportunidades reales.
Bajo esa visión, Citi Honduras celebró el Día Global de la Comunidad 2026 con dos jornadas de voluntariado que llevaron inspiración, acompañamiento y bienestar a la Villa de las Niñas, una institución que brinda educación, alimentación y refugio gratuito a más de 800 niñas del país.
La iniciativa se desarrolló en alianza con United Way Honduras y reunió a colaboradores de Citi en una experiencia diseñada para impactar de forma humana, útil y memorable a estudiantes que están por iniciar una etapa importante en su vida académica y profesional.
El voluntariado tuvo una fuerza particular porque conectó dos dimensiones esenciales: la preparación práctica y la motivación emocional. En cada actividad se buscó entregar herramientas, pero también sembrar confianza, cercanía y sentido de posibilidad.
La primera jornada se realizó el 10 de junio en las oficinas de Citi Honduras, donde los voluntarios prepararon materiales que serían entregados posteriormente durante el encuentro principal en la Villa de las Niñas.
Como parte de esta actividad, se elaboraron 140 kits de almuerzo destinados a estudiantes de undécimo grado que iniciarán su práctica profesional. Para muchas jóvenes, esa etapa representa el primer contacto con nuevas responsabilidades, nuevos entornos y nuevas expectativas sobre su futuro.
Cada kit incluyó un bote para agua, contenedor de comida y cubiertos. La preparación fue cuidadosa, pero el mayor valor simbólico estuvo en los mensajes positivos escritos por los colaboradores de Citi, frases de motivación pensadas para acompañar a las estudiantes en su proceso de crecimiento.
La acción permitió que cada voluntario dejara una huella personal en la jornada. No se trató únicamente de organizar materiales; se trató de enviar un mensaje humano a jóvenes que necesitan escuchar que su esfuerzo vale la pena y que su camino puede abrir nuevas puertas.
Además, los voluntarios prepararon balones de fútbol que formarían parte de las actividades recreativas con las estudiantes. Ese detalle incorporó un componente de convivencia, integración y alegría, elementos fundamentales para que el voluntariado se sintiera cercano y auténtico.
La segunda actividad se llevó a cabo el 13 de junio en las instalaciones de la Villa de las Niñas. Allí, los colaboradores de Citi compartieron una jornada directa con las estudiantes, marcada por conversación, aprendizaje, deporte y convivencia.
Durante el encuentro, voluntarios de Citi facilitaron charlas de inspiración basadas en la metodología “Desafío Soñar mi Vida”, enfocadas en motivar a las jóvenes a visualizar sus metas personales y profesionales.
El espacio permitió hablar de futuro desde una perspectiva cercana. Las estudiantes pudieron reflexionar sobre sus aspiraciones, reconocer sus capacidades y comprender que cada decisión puede acercarlas a la vida que desean construir.
En una sociedad donde muchas jóvenes enfrentan barreras económicas, sociales y emocionales, este tipo de acompañamiento adquiere un peso profundo. Una palabra de orientación, una historia compartida o una experiencia de mentoría puede convertirse en un punto de inflexión.
La entrega de los 140 kits fue uno de los momentos más emotivos de la jornada. Cada paquete llegó acompañado de mensajes de aliento que reforzaron la importancia de creer en sí mismas, avanzar con disciplina y asumir el futuro con valentía.
La actividad también incluyó un partido amistoso de fútbol entre voluntarios de Citi y jóvenes de la Villa. Más que una dinámica recreativa, el encuentro funcionó como un espacio de confianza, compañerismo y conexión espontánea.
Posteriormente, el almuerzo de convivencia permitió fortalecer vínculos y compartir experiencias. En ese espacio, las jóvenes recibieron consejos para su futuro profesional y escucharon testimonios que pudieron servir como guía en esta nueva etapa de sus vidas.
“El Día Global de la Comunidad nos brinda la oportunidad de generar conexiones significativas con las comunidades y de contribuir positivamente al desarrollo de niñas y jóvenes que representan el futuro de Honduras. Nos sentimos orgullosos de ver el compromiso y entusiasmo de nuestros colaboradores en iniciativas que promueven esperanza, educación y bienestar”, comentó Alejandro Gómez, Gerente General de Citi Honduras.
La declaración resume el espíritu de una jornada donde el voluntariado se vivió como una forma de conexión auténtica. Para Citi Honduras, la iniciativa representa una oportunidad de reafirmar su compromiso con el desarrollo comunitario, especialmente en espacios donde la educación y el bienestar juvenil tienen un impacto de largo plazo.
El Día Global de la Comunidad es la tradición anual de Citi que reúne a colaboradores, familiares y amigos alrededor del mundo para contribuir con su tiempo, talento y habilidades en apoyo a las comunidades donde opera la institución.
A través de esta plataforma global, Citi impulsa acciones que reflejan una cultura de servicio, colaboración y compromiso. En 2026, la iniciativa celebra su 21 aniversario, consolidando más de dos décadas de trabajo voluntario en diferentes países y comunidades.
En Honduras, la celebración de este año deja una historia especialmente significativa: colaboradores que se acercan a jóvenes con respeto, sensibilidad y una visión compartida de futuro.
El impacto de la jornada no se mide únicamente en kits entregados o actividades realizadas. Se mide en sonrisas, conversaciones, confianza sembrada y en la posibilidad de que una estudiante recuerde ese día como una señal de impulso para seguir adelante.
Citi Honduras proyecta así una marca que comprende el valor de estar presente donde la comunidad más lo necesita. Una marca que entiende que la responsabilidad social no debe sentirse lejana, sino humana, cercana y capaz de inspirar transformación.
La Villa de las Niñas recibió una jornada de apoyo; las estudiantes recibieron una experiencia de motivación; y Honduras recibió una noticia que recuerda que el desarrollo también se construye cuando la empresa privada asume un papel activo en la esperanza colectiva. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

