La oposición de Nicaragua denunció este jueves la persecución de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra la Iglesia católica, señalando la reciente retención domiciliaria impuesta al obispo emérito Juan Abelardo Mata, de 80 años. Según informó la agencia de noticias EFE, varias organizaciones opositoras afirmaron que esta acción se suma a la política de represión religiosa que atraviesa el país centroamericano.
El episodio se produjo tras la celebración de una misa el pasado 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en Estelí, donde Mata pidió oraciones por la Iglesia católica perseguida y mencionó a figuras religiosas como el obispo desnacionalizado y excarcelado Rolando Álvarez y el sacerdote Frutos Valle. De acuerdo con el pronunciamiento de la oposición, recogido por EFE, “los recientes hechos contra monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, obispo emérito de Estelí, constituyen una nueva muestra del clima de represión e intolerancia que vive Nicaragua”.
El mismo lunes posterior a la misa, agentes policiales retuvieron a Mata bajo el argumento de que era objeto de una investigación, según detalló EFE. El religioso fue trasladado a su residencia en Tisma, departamento de Masaya, donde permanece vigilado por las fuerzas de seguridad. Hasta el momento, la Policía Nacional no ha ofrecido una explicación oficial ni ha informado sobre la existencia de un proceso judicial en su contra.
Diversas organizaciones, entre ellas la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la Unidad Nacional y la Unión Democrática Renovadora (Unamos), advirtieron que “lo ocurrido contra monseñor Mata no puede entenderse como un hecho aislado”. Según el comunicado citado por EFE, estas acciones forman parte de una “política sistemática de intimidación, acoso y persecución dirigida contra obispos, sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos con su fe y con la defensa de las libertades públicas”.
El conflicto entre el Gobierno y la Iglesia católica
La tensión entre la Iglesia católica y el régimen de Nicaragua ha crecido, como documentó EFE. Las relaciones diplomáticas entre el Vaticano y Managua permanecen suspendidas. En marzo de 2023, el papa Francisco calificó al régimen de Ortega como una “dictadura grosera”, en respuesta a la condena por “traición a la patria” contra el obispo Rolando Álvarez, quien fue sentenciado a 26 años y cuatro meses de prisión y posteriormente desterrado y desnacionalizado.
La dictadura de Ortega ha tomado medidas contra la Iglesia, entre ellas la disolución y expropiación de la Compañía de Jesús, orden a la que pertenecía el papa Francisco. Ortega calificó a la Iglesia como “mafia” y la acusó de actuar en contra de los intereses democráticos del país. Según el informe Fe bajo fuego de la ONG Colectivo Nicaragua Nunca Más, al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, han sido expulsados del país desde el inicio de la persecución.
La oposición subrayó en su declaración que “la persecución contra la Iglesia católica continúa vigente y que las amenazas contra sus pastores buscan sembrar miedo y silenciar voces críticas”. El comunicado, difundido por EFE, insistió en la necesidad de que la comunidad internacional mantenga la atención sobre la situación de los derechos humanos y la libertad religiosa en Nicaragua.
Hasta ahora, las autoridades nicaragüenses no han divulgado información oficial relacionada con la detención de Mata, ni existen detalles sobre posibles cargos judiciales. El caso se suma a una serie de medidas represivas que han afectado a líderes religiosos y laicos, acentuando el clima de hostilidad entre el Estado y la Iglesia católica. Con información de Infobae
