Tegucigalpa, Honduras.- La crisis del agua en la capital hondureña continúa agravándose y las autoridades municipales advierten que el panorama podría empeorar en las próximas semanas debido a los efectos del fenómeno de El Niño, que mantiene un déficit de lluvias y amenaza el abastecimiento para miles de familias en Tegucigalpa y Comayagüela.

El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, afirmó que los pronósticos climáticos siguen siendo desfavorables y aseguró que el escenario más complicado aún no ha llegado. Según explicó, la municipalidad ha intensificado las acciones para reducir el impacto de la escasez de agua, aunque reconoció que la situación continúa siendo crítica.

Entre las principales medidas implementadas destacan la distribución de cisternas de agua, la perforación de nuevos pozos, la reparación de fugas en la red de distribución y el avance en la construcción de la represa San José, un proyecto considerado estratégico para fortalecer el suministro del recurso hídrico en la capital.

El edil también informó que la alcaldía impulsa proyectos para disminuir las pérdidas de agua en el sistema de distribución mediante financiamiento de organismos internacionales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de mejorar la eficiencia del servicio y garantizar un mayor aprovechamiento del recurso disponible.

Asimismo, recordó que desde mayo la comuna declaró estado de emergencia para responder de manera anticipada al impacto de la sequía, mientras permanece atenta a las medidas que pueda anunciar la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) frente al avance de la crisis climática.

Zelaya enfatizó que el problema ya no afecta únicamente al Distrito Central, sino que se extiende a distintos municipios del país, donde la falta de lluvias ha provocado una disminución en las reservas de agua y ha generado severas consecuencias para la producción agrícola y ganadera.

La situación también ha comenzado a impactar la seguridad alimentaria, ya que comunidades rurales reportan importantes pérdidas en cultivos y la muerte de animales debido a la prolongada sequía. Este escenario incrementa la preocupación de las autoridades, que advierten sobre posibles efectos económicos y sociales si las condiciones climáticas persisten.

Ante este panorama, la Alcaldía mantiene coordinación con organismos internacionales como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para ejecutar programas de asistencia dirigidos a las familias más vulnerables, especialmente en las zonas con mayores dificultades para acceder al agua potable.

Finalmente, el alcalde hizo un llamado a la ciudadanía para hacer un uso responsable del agua potable, evitando el desperdicio mientras continúan los esfuerzos institucionales para enfrentar la emergencia y se esperan lluvias que permitan recuperar gradualmente los embalses que abastecen a la capital hondureña. Redacción Laura V

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