Tegucigalpa, Honduras.- La crisis por la escasez de agua potable continúa agravándose en la capital hondureña, donde las autoridades municipales advirtieron que el suministro podría reducirse a apenas tres distribuciones mensuales si las lluvias no logran recuperar los niveles de las represas que abastecen a la ciudad.

La reducción en las reservas de Los Laureles y La Concepción, ambas por debajo del 40 % de su capacidad, mantiene en alerta a la Alcaldía del Distrito Central, que reconoce que miles de hogares enfrentan una de las temporadas más difíciles de los últimos años debido a la prolongada sequía y los efectos del fenómeno de El Niño.

Ante este panorama, la administración municipal intensificó un plan de emergencia para ampliar las fuentes de abastecimiento. Entre las principales acciones destaca la perforación de nuevos pozos en distintos sectores de Tegucigalpa y Comayagüela, con el objetivo de aumentar la producción de agua y disminuir el impacto del racionamiento en barrios y colonias más afectados.

Uno de los proyectos más recientes se desarrolla en las instalaciones de la antigua Penitenciaría Central, donde las primeras evaluaciones indican que el nuevo pozo podría aportar un importante caudal para reforzar el suministro en una amplia zona de la capital, beneficiando a miles de familias y establecimientos comerciales cercanos.

De forma paralela, la comuna mantiene la distribución de agua mediante camiones cisterna, ejecuta trabajos de reparación en la red de tuberías para reducir pérdidas del recurso y acelera la rehabilitación de pozos que permanecían fuera de operación, como parte de una estrategia para enfrentar la emergencia hídrica.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población para hacer un uso responsable del agua, almacenar únicamente lo necesario y evitar el desperdicio, mientras las condiciones climáticas continúan limitando la recuperación de los principales embalses que abastecen al Distrito Central. Redacción Ruth Corrales

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