Asfura liga reforma energética con competitividad de HondurasAsfura liga reforma energética con competitividad de Honduras

El presidente advierte que las pérdidas de la ENEE drenan recursos necesarios para salud, educación e infraestructura, mientras propone nuevas condiciones para los grandes consumidores de energía.

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – La crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) entró de lleno en la agenda económica del Gobierno, luego de que el presidente Nasry Asfura defendiera una reforma destinada a contener las pérdidas, mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad productiva de Honduras.

Durante una conferencia de prensa ofrecida este martes en Casa Presidencial, el mandatario afirmó que el deterioro de la estatal eléctrica no puede seguir tratándose como un problema secundario. Advirtió que las pérdidas también responden a altos costos operativos y de planilla, además de los componentes técnicos y no técnicos tradicionalmente señalados.

La discusión tiene un alcance nacional. Cada recurso que se destina a sostener ineficiencias dentro de la empresa eléctrica reduce la capacidad financiera del Estado para atender áreas que impactan directamente a la población.

“O la tomamos en serio, o Honduras va a seguir fracasando, perdiendo dinero donde debemos invertirlo en otros temas importantes como salud, educación e infraestructura”, expresó Asfura.

Una hemorragia económica que golpea otras prioridades

El presidente describió las pérdidas de la ENEE como una “hemorragia económica” que debe detenerse.

Su advertencia coloca sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cuánto desarrollo pierde Honduras cuando una parte de sus recursos debe utilizarse para cubrir el deterioro de una empresa pública estratégica?

Aunque no ofreció cifras específicas durante las declaraciones proporcionadas, Asfura sostuvo que la solución exige revisar la eficiencia administrativa, los costos operativos y las condiciones bajo las cuales funciona el mercado energético.

El mandatario aseguró que la ENEE conservará su carácter estatal.

“La ENEE va a seguir siendo de Honduras, de cada hondureño, pero tenemos que hacerla eficiente, tenemos que cuidarla y detener esa hemorragia económica que no puede seguir así”, afirmó.

La permanencia de la empresa bajo propiedad pública no elimina la presión por transformarla. Para el Gobierno, protegerla implica corregir las condiciones que generan pérdidas y garantizar que pueda sostener sus operaciones sin comprometer permanentemente otros recursos nacionales.

Grandes consumidores podrían negociar con generadores

Uno de los puntos centrales de la nueva legislación es la posibilidad de que los grandes consumidores negocien directamente el suministro de electricidad con las empresas generadoras.

“Generar condiciones para que la energía con la nueva ley, muy probablemente nos dé la oportunidad de que ustedes, los grandes consumidores, puedan ir a los generadores y hacer sus propias negociaciones”, manifestó Asfura.

La propuesta busca crear un esquema que permita a empresas con alta demanda energética encontrar condiciones más competitivas. El Gobierno considera que esa apertura puede contribuir a reducir costos y fortalecer la productividad.

Su impacto, sin embargo, dependerá de las reglas que regulen esas negociaciones, las garantías de acceso, la capacidad de supervisión y la forma en que la medida conviva con las responsabilidades de la ENEE.

La energía es uno de los componentes que más influye en los costos de producción. Una industria que paga tarifas elevadas o enfrenta problemas de suministro pierde capacidad para competir, exportar y ampliar sus operaciones.

Tecnología, exportaciones e inversión dentro de la misma ruta

La reforma energética fue presentada como parte de una visión económica más amplia.

Asfura afirmó que Honduras debe avanzar hacia la modernización tecnológica para generar más soluciones, producción, agilidad, inversión y exportaciones.

“Las tecnologías y ponernos a la vanguardia en tecnología es muy importante. Más soluciones, más producción, más agilidad, más inversión, más exportaciones. Eso nos va a ayudar a que Honduras pueda acelerar un cambio que tanto lo necesitamos”, señaló.

El mandatario planteó que ningún sector productivo puede permanecer aislado de los cambios tecnológicos. La competencia internacional obliga a modernizar procesos, reducir tiempos y mejorar la eficiencia.

“Hay retos enormes para poder luchar contra la competitividad de otros países y Honduras no se puede quedar atrás”, advirtió.

El mensaje combina dos frentes: modernizar la producción y corregir las debilidades estructurales del sistema energético. Ambos elementos son presentados como condiciones necesarias para atraer capital, elevar las exportaciones y evitar que Honduras pierda oportunidades frente a otros países.

La alianza que propone Casa Presidencial

Asfura indicó que esta transformación requerirá cooperación entre el Gobierno y la empresa privada.

El Ejecutivo busca asumir un papel facilitador para reducir obstáculos y crear condiciones favorables para los inversionistas, mientras espera que el sector empresarial participe en la modernización productiva.

El presidente admitió que su administración todavía enfrenta limitaciones y que las soluciones no están completas.

“No estoy hablando el día de hoy que todo es perfecto o que hemos hecho las cosas perfectas, pero sí estamos buscándolas, haciéndolas de la mejor manera posible para facilitarles el camino, para facilitarles esa inversión y esa atracción”, declaró.

La afirmación reconoce que el éxito de la estrategia no podrá medirse únicamente por leyes, anuncios o conferencias. Deberá reflejarse en mejoras concretas dentro del clima de inversión, la producción nacional y el funcionamiento del sistema eléctrico.

¿Cómo puede afectar esta reforma a la ciudadanía?

Aunque la negociación directa estaría orientada principalmente hacia grandes consumidores, la sostenibilidad de la ENEE tiene consecuencias para toda la población.

Una empresa estatal más eficiente puede disminuir la presión sobre las finanzas públicas. Esto permitiría que más recursos se orienten hacia hospitales, escuelas, carreteras y obras de infraestructura.

Por el contrario, si las pérdidas continúan, el Estado seguirá enfrentando el dilema de cubrirlas mientras posterga inversiones esenciales para las familias hondureñas.

La reforma energética defendida por Asfura entra ahora en una etapa decisiva. La ciudadanía deberá observar si los cambios logran reducir costos, detener pérdidas y fortalecer la competitividad sin debilitar el carácter público de la ENEE.

El Gobierno ya ha definido su apuesta: tecnología, inversión, exportaciones y eficiencia energética. Lo pendiente será demostrar que esa ruta puede generar resultados económicos medibles y beneficios reales para Honduras. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

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