Tegucigalpa, Honduras.- La falta de lluvias durante los últimos meses continúa generando preocupación en el sector agrícola hondureño, especialmente entre los pequeños productores que comienzan a agotar sus reservas de alimentos mientras esperan mejores condiciones para iniciar nuevos ciclos de siembra.
El director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, informó que en los próximos días todavía podrían presentarse algunos chubascos, pero las lluvias más frecuentes se esperan hasta principios de septiembre.
Argeñal explicó que mayo y junio registraron condiciones particularmente secas, situación que afectó las decisiones de los agricultores. Algunos productores optaron incluso por no sembrar para evitar pérdidas, tomando en cuenta los pronósticos de sequía.
El especialista señaló que los pequeños agricultores acostumbran almacenar alimentos para cubrir sus necesidades hasta agosto. Sin embargo, este año las reservas podrían agotarse antes de que puedan obtener una nueva cosecha.
El problema se vuelve más complejo porque, mientras los productores esperan iniciar la siembra de postrera, todavía deben garantizar alimentos para sus familias durante el periodo previo a la próxima cosecha.
Ante este panorama, las autoridades y organizaciones municipales mantienen la preocupación por el impacto que la sequía está provocando en diferentes regiones del país.
El presidente de la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON), Juan Carlos Molina, advirtió que la emergencia se está agravando en varias zonas y consideró necesario evaluar si existen las condiciones para elevar la actual declaratoria de Alerta Amarilla a Alerta Roja.
Actualmente, 75 municipios permanecen bajo Alerta Amarilla debido a los efectos de la falta de lluvias. Además, distintas alcaldías han reportado dificultades en comunidades rurales, aldeas, caseríos e incluso zonas urbanas.
Molina pidió a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) analizar la situación con sus especialistas y determinar si el deterioro de las condiciones justifica una alerta de mayor nivel.
Asimismo, solicitó al Gobierno agilizar las transferencias destinadas a las municipalidades afectadas, argumentando que los alcaldes necesitan recursos para responder de manera inmediata a las necesidades de las comunidades golpeadas por la sequía.
Mientras los productores enfrentan el agotamiento de sus reservas, la expectativa está puesta en que las lluvias regresen con mayor regularidad en septiembre, permitiendo recuperar las siembras y reducir el impacto de la crisis alimentaria en las zonas más vulnerables. Redacción Ruth Corrales
