ASPAH impulsa censo—protocolo para llevar aguacate a JapónASPAH impulsa censo—protocolo para llevar aguacate a Japón

La estrategia presentada junto con FEPSA contempla registrar las fincas, fortalecer la vigilancia sanitaria y solicitar cooperación japonesa para completar el Análisis de Riesgo de Plagas.

TEGUCIGALPA, HONDURAS/Por Bruce Villatoro — La Asociación de Productores de Aguacate de Honduras (ASPAH) y Fresh Earth Produce S.A. de C.V. (FEPSA) impulsan una estrategia nacional para organizar el sector, fortalecer los controles fitosanitarios y abrir una ruta de exportación de aguacate Hass hacia Japón.

La iniciativa reúne dos componentes: la creación de un Censo Nacional de Productores de Aguacate y la implementación de un protocolo sanitario basado en la experiencia hondureña de exportación de melón al mercado japonés.

El proyecto fue presentado el 22 de junio de 2026 al embajador de Japón en Honduras, Nakai Kazuhiro, durante una audiencia oficial realizada en Tegucigalpa.

La delegación hondureña expuso el Proyecto Estratégico IHACA 2026-2030 y solicitó apoyo para avanzar en el Análisis de Riesgo de Plagas, requisito indispensable antes de que Japón autorice el ingreso del producto.

Reunión abre una ruta de cooperación con Japón

En la audiencia participaron Carlos Robleto, presidente de ASPAH; Luis Eduardo Morcillo, integrante de la junta directiva de la organización; Fernando Villatoro, presidente ejecutivo y fundador de FEPSA; y Marcelo Anduray, productor de aguacate y representante de la empresa.

La representación japonesa estuvo encabezada por el embajador Nakai Kazuhiro y Atsushi Nakahara, encargado de Cooperación Técnica de la Embajada.

Según la memoria del encuentro, el embajador manifestó interés en visitar una finca productora de aguacate ubicada en Lepaterique, Francisco Morazán. También destacó la calidad del producto hondureño y la posibilidad de aprovechar la experiencia comercial acumulada con el melón.

Las partes identificaron como siguiente paso la presentación de una solicitud oficial de cooperación por medio de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).

La petición deberá dirigirse a la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y coordinarse con las autoridades agrícolas japonesas para iniciar y completar el Análisis de Riesgo de Plagas.

La Embajada ya está informada sobre el proyecto y, de acuerdo con el documento, ofreció brindar acompañamiento una vez que Honduras active formalmente el procedimiento de Gobierno a Gobierno.

ASPAH reporta presencia en 16 departamentos

El censo propuesto busca determinar cuántos productores existen, dónde se encuentran sus parcelas y cuál es la capacidad productiva real del país.

ASPAH informa que tiene socios activos y presencia del cultivo en 16 de los 18 departamentos de Honduras. La asociación también reporta una prueba piloto con 126 fincas georreferenciadas y validadas.

La metodología contempla recolectar información directamente en el campo mediante dispositivos móviles. Cada parcela sería ubicada por satélite y vinculada con datos técnicos susceptibles de verificación.

El registro permitiría conocer las zonas productivas, orientar programas de asistencia y diseñar controles sanitarios con mayor precisión.

Para el Estado, la información podría servir como referencia al momento de distribuir recursos públicos, planificar programas agrícolas y responder ante enfermedades o plagas.

Los productores, por su parte, podrían utilizar los registros para acreditar la existencia de sus fincas ante compradores e instituciones financieras. El censo no garantizaría automáticamente el acceso al crédito, pero facilitaría la identificación de unidades productivas que actualmente funcionan en la informalidad.

Honduras propone 52 semanas de vigilancia continua

El protocolo fitosanitario se concentra en prevenir la presencia de la mosca del Mediterráneo, identificada científicamente como Ceratitis capitata.

La propuesta divide la vigilancia en tres áreas: la zona de producción, el espacio alrededor de la empacadora y una franja exterior de un kilómetro.

En las fincas se realizarían inspecciones cada siete días. La zona periférica tendría controles cada 14 días, mientras que el área de empaque funcionaría como punto crítico para la bioseguridad posterior a la cosecha.

El sistema utilizaría trampas Jackson y Multilure para detectar ejemplares machos y hembras. Cada trampa tendría un código de identificación para facilitar su trazabilidad territorial y documental.

El requisito central consiste en mantener 52 semanas ininterrumpidas con cero capturas de mosca adulta. Solo después de completar ese periodo Honduras podría emitir la declaración oficial de lugar libre de plagas y gestionar el certificado solicitado por Japón.

El Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA) tendría un papel determinante en la supervisión del sistema y la certificación de las áreas productivas.

La altitud aparece como ventaja fitosanitaria

Las fincas incluidas en la propuesta se encuentran entre 900 y 2,100 metros sobre el nivel del mar.

El dossier sostiene que las temperaturas nocturnas registradas en esas zonas pueden reducir la supervivencia y reproducción de la mosca del Mediterráneo, generando una barrera biológica complementaria al sistema de vigilancia.

Esta condición deberá ser analizada y validada por los especialistas japoneses. La ubicación de las fincas no sustituye las inspecciones, trampas, registros y certificaciones requeridas.

El plan contempla, además, fortalecer un centro operativo en Comayagua. La infraestructura incluiría una empacadora de FEPSA, un área de capacitación técnica y un laboratorio de bioinsumos.

El laboratorio tendría como función apoyar el cumplimiento de los límites máximos de residuos exigidos por Japón, mientras la empacadora concentraría los procesos de trazabilidad y acondicionamiento del producto.

La experiencia del melón servirá como referencia

Los promotores del proyecto consideran que Honduras no comienza desde cero. El país ya desarrolló una ruta institucional y fitosanitaria para exportar melón al mercado japonés.

La propuesta señala que parte de ese modelo podría adaptarse al aguacate Hass porque ambos procesos requieren vigilancia oficial, declaración de áreas libres de plagas y registros sanitarios auditables.

El dossier estima que existe una similitud del 75 % entre la arquitectura sanitaria del melón y la propuesta para el aguacate. El cálculo pertenece al proyecto y deberá ser sometido a evaluación técnica.

JICA podría colaborar en la conclusión del Análisis de Riesgo de Plagas, la validación del sistema de trazabilidad y la construcción de una ruta comercial basada en la experiencia previa entre Honduras y Japón.

Proyecto contempla empleo y financiamiento rural

El Proyecto IHACA 2026-2030 plantea como meta la creación de hasta 10,000 empleos directos en las zonas productoras de altura.

La presentación también menciona una línea de crédito de 2.06 millones de dólares, atribuida a BANADESA, y posibles financiamientos de hasta 50,000 dólares para productores certificados.

Estos datos constituyen proyecciones y planteamientos incorporados en la documentación del proyecto. Las condiciones de los créditos, los requisitos de acceso y la disponibilidad efectiva de los recursos deberán ser confirmados por la institución bancaria.

Para que la estrategia tenga un impacto amplio, el modelo deberá garantizar la participación de pequeños productores y evitar que las exigencias técnicas se conviertan en una barrera económica.

Aranceles serán parte de la negociación

ASPAH y FEPSA también identificaron la necesidad de trabajar en condiciones arancelarias que permitan al aguacate hondureño competir frente a productos procedentes de México y Perú.

La autorización fitosanitaria abriría la puerta al mercado, pero la competitividad dependerá igualmente de los costos de producción, transporte, certificación, empaque y entrada a Japón.

Los próximos pasos incluyen coordinar con la SAG la solicitud formal ante JICA, gestionar la visita del embajador Nakai Kazuhiro a Lepaterique y continuar el trabajo técnico sobre sanidad vegetal y aranceles.

La apertura del mercado japonés todavía no está aprobada. El proceso requiere análisis científicos, decisiones gubernamentales y negociaciones bilaterales.

El censo nacional permitiría conocer la base productiva sobre la cual se construiría esa ruta exportadora. Si Honduras logra combinar información confiable, vigilancia fitosanitaria y continuidad institucional, el aguacate Hass podría convertirse en una nueva alternativa de ingresos para las familias de las zonas altas del país. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

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